domingo, 27 de octubre de 2019

¿EL ORDEN DE LAS ESCALAS INFLUYE EN LAS RESPUESTAS?

Autodefinición ideológica del entrevistado
Dos escalas diferentes para cada una de las muestras A y B
Nos ocupamos hoy de un nuevo estudio metodológico de Vidal Díaz de Rada. En él, pone a prueba en el contexto español las conclusiones de varios estudios internacionales que analizan la influencia del orden de presentación de los items en las escalas de valoración.

Varios expertos, entre los que se destacan Kamoen et al. (2011), Simon (1957), Krosnick y Alwin (1987), abordaron este asunto en otros contextos idiomáticos y sociales. Dichos estudios apuntaban a dicho orden en la proposición de los ítems sí influye en los resultados.

El estudio de Díaz de Rada, realizado en la Comunidad Foral de Navarra, consistió en la realización de dos muestras diferentes para un mismo cuestionario, administradas a poblaciones de similares características. En la primera muestra, los ítems se presentaron en orden ascendente, mientras que en la segunda el orden de presentación fue descendente.

Los resultados obtenidos fueron diferentes a los arrojados por los estudios internacionales: sólo dos ítems de los catorce incluidos en el cuestionario reflejaron diferencias significativas entre ambas muestras, siendo mayores los efectos de la edad y el nivel de estudios. Es decir, que las personas con mayor edad y menor nivel educativo se decantaron más por las respuestas presentadas en último lugar.

Bajo nuestro punto de vista, la problemática es muy compleja. Es muy difícil aislar la cuestión del orden de otras muchas, tales como la complejidad de la pregunta (y las respuestas), la duración de la entrevista, la validez del instrumento, la calidad del proceso de recogida de la información, etc. Pero el intento de poner sobre la mesa la necesidad de un saber más sistemático acerca de este tipo de sesgos, debe ser reconocido.

BIBLIOGRAFÍA

Diaz de Rada, Vidal (2019). ≪¿Influye en la respuesta el orden de administracion de escalas valorativas 0-10? Una aplicacion en encuestas telefonicas≫. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 168: 129-140.

Kamoen, Naomi; Holleman, Bregje; Mak, Pim y Sanders, Ted J.M. (2011). ≪Agree or Disagree? Cognitive Processes≫. Discourse Processes, 48(5): 355-385.

Krosnick, Jon A. y Alwin, Duane F. (1987). ≪An Evaluation of a Cognitive Theory of Response Order Effects in Survey Measurement≫. Public Opinion Quarterly, 51: 201-219.

Simon, Hebert A. (1957). Models of Man. New York: Wiley.

domingo, 20 de octubre de 2019

CITIZEN DATA SCIENTIST, OJO CON ESTE PERFIL

Fuente: k-goverment.com
En una entrada anterior nos habíamos referido a la creciente importancia del big data en los procesos de conocimiento.

En ese sentido se habla desde hace varios años del llamado data scientist, un perfil a medio camino entre las herramientas tecnológicas y las estadísticas, que se convierte en un experto en datos. Que ayuda a las empresas e instituciones a generar valor a partir de la información disponible.

Pues más recientemente estamos leyendo referencias a un nuevo perfil, el citizen data scientist. Con definiciones, en ocasiones contradictorias entre sí, se refieren a un perfil no tan tecnológico ni tan estadístico, pero que tiene capacidad de conocer el contexto en el que se dan los cambios y los procesos de generación de conocimiento. Algunas fuentes relacionan el crecimiento de este perfil con la escasez de data scientist propiamente dichos y la necesidad de cubrir esa ausencia con perfiles capaces de, al menos, resolver los problemas.

Pero si nos ceñimos a la definición de citizen data scientist en relación con la capacidad de conocer el contexto de cambios y procesos de generación de valor, nos parece que los científicos sociales tenemos mucho que aportar. Podemos disponer de conocimientos estadísticos y somos capaces de manejar herramientas tecnológicas. Pero aportamos un plus de capacidad para analizar la globalidad y los procesos.

Sabemos que muchas de las personas que os habéis encontrado con este blog sois estudiantes y jóvenes profesionales. ¿Qué opináis de esta cuestión tan relevante?

domingo, 13 de octubre de 2019

SAS VIYA, LA NUEVA EVOLUCIÓN DE SAS

Logo de SAS Viya

Conocer diferentes herramientas de trabajo con datos es, hoy en día, una obligación para los científicos sociales. Ello se debe al creciente proceso de digitalización y a la integración de datos de orígenes diferentes en eficientes bases de datos que facilitan la generación de conocimiento. 



En esta entrada nos ocuparemos de SAS Viya, una reciente evolución del paquete estadístico SAS. Se distingue de las anteriores por contar con una plataforma Cloud Analytics Services (CAS), que traducido al español equivale a Servicios Analíticos en el Cloud. Se trata de una ingeniería “in-memory” (en memoria), que trata de acelerar todas las fases del proceso con los datos.



Esta tecnología permite enlazar varios servidores entre sí con vistas a aumentar su rendimiento, pudiendo gestionar qué parte del trabajo se asigna a cada uno. Otra fortaleza es que, a través del módulo SAS Visual Analytics, permite a personas alejadas de la programación interactuar y analizar la información estadística.

SAS Viya plantea también ligeros cambios en el lenguaje de programación, con la introducción del procedimiento proc casutil, que tiene que ver con la carga de las tablas en los antes citados servidores. Cambios en los comandos Partition y Orderby del paso data, así como algunos procedimientos, como proc format, proc partition y proc varcluss, entre otros.

Desde aquí animamos a los profesionales de las ciencias sociales a que aprendan el lenguaje SAS, pues el mercado de trabajo está requiriendo profesionales que, capaces de pilotar procesos de integración y automatización de la información, cuenten con competencias analíticas que mejoren la calidad de las tareas realizadas.

domingo, 6 de octubre de 2019

SOCIOGRAMA Y METODOLOGÍAS PARTICIPATIVAS

En esta entrada queremos continuar con el abordaje de metodologías participativas ya planteado en Debates en torno a la IAP.  Después de contar con el diagnóstico del problema construido de manera colectiva bien a través de técnicas como: talleres de marco lógico, cartografía socialsociodrama y aprendizaje más significativo, entre otros, es importante entrar en la fase de negociación con los colectivos implicados para actuar de forma eficaz.   Para lo cual es necesario elaborar un mapa de relaciones existentes, en tanto, desconocemos cuáles son los grupos estratégicos, relevantes y secundarios; a quiénes debemos convocar; y con qué alianzas y conflictos nos vamos a encontrar en el momento de la negociación. Para ello, se propone la construcción de mapas sociales o flujogramas, si habláramos en términos del análisis de redes sociales. Pizarro plantea: 

"La técnica del sociograma consiste en representar gráficamente las relaciones interpersonales en un grupo de individuos mediante un conjunto de puntos (los individuos) conectados por una o varias líneas (las relaciones interindividuales). [...] (en el sociograma) las líneas empiezan a ser relaciones sociales de cualquier tipo y los puntos entidades sociales, que no se identifican necesariamente con los individuos" (1990;147).

Según Martín (2001), desde una metodología participativa, el sociograma representa gráficamente las relaciones sociales entre actores sociales (grupos, organizaciones, clases o individuos) -existentes en un momento determinado- que se plantean transformar la  situación (ver figura 1).

Figura 1. Flujograma
Representación

Fuente: Martín, 2001:11

Desde esta perspectiva, el principio de análisis no son los individuos ni los grupos, sino las relaciones y las redes de relaciones, los grupos surgen de las redes de relaciones y están cruzados por la pertenencia de sus miembros a distintas redes (Martín, 2001:3).

Parra lo cual es necesario transferir conocimiento a los participantes, de ahí la importancia de explicar al grupo o grupos en qué consiste la técnica del sociograma, para que ellos posteriormente construyan el mapa social,  teniendo cuidado de darles libertad para modificar, incluso, la técnica, acorde a sus necesidades o interpretación del fenómeno.

En su construcción Martín plantea:

Entre las reglas del juego ha de indicarse la conveniencia de reflexionar sobre tres elementos: la referencia acerca de quién o desde dónde se ejerce el poder, el nivel asociativo y la base social; estos niveles los representaremos por figuras geométricas o colores distintos. La composición puede realizarse en forma de pirámide, con el poder en el vértice y la base social abajo, pero si surgen otras configuraciones buenas son para el posterior análisis. Otra de las sugerencias es que las relaciones pueden ser de diferentes tipos: simples contactos, relaciones estrechas y fluidas  y de conflicto; […]. A partir de estos elementos suelen salir otros que simbolizan formas distintas de relacionarse. Por ejemplo, la relación con una institución puede ser fluida y crítica y los intervinientes deciden qué símbolo le darán ( 2001:6).

El sociograma tiene dos fuentes de construcción: el análisis de textos (a partir de grupos focales, entrevistas, etc.) y la colaboración de sujetos/objeto participantes de la investigación.  Este es el resultado de un proceso de interpretación negociado con los colectivos involucrados, al basarse el proceso en talleres de construcción de sociogramas y de posteriores reuniones de “devolución” de la información, tal como se muestra en la figura 2.

Representación en metodologías participativas
Fuente:  Martín:  2001: 10

Según Martín hay que considerar que:

  • Las relaciones suelen ser recíprocamente asimétricas, diferenciándose en contenido e intensidad.
  • Los miembros de la red se relacionan de manera directa e indirecta y es el conjunto del contexto estructural el que define una relación específica.
  • Las redes creadas por la estructura de relaciones no son arbitrarias. Las relaciones pueden vincular a individuos, así como a grupos y organizaciones (2001:7).



Además, propone tener en cuenta los siguientes elementos en el momento de análisis: la intensidad de las relaciones,  la densidad de las relaciones, observación de los elementos centrales, observación de los elementos articuladores, los conflictos o rupturas de la red, los espacios sin relacionar, las relaciones indirectas y observación de los puentes locales.

Como el autor reconoce, el sociograma presenta dos limitaciones: es estático y descriptivo.  Para superar esto propone construir varios mapas en distintos planos: uno del pasado, uno del momento presente y un escenario de futuro. Pero, para que el proceso práxico tenga continuidad propone fundamentalmente que los actores sean sujetos/objetos de la investigación; que la construcción del sociograma sea una interpretación negociada con los colectivos; lo que supone la "transferencia de tecnología social" de los técnicos a los actores sociales.


BIBLIOGRAFÍA

Martín Gutiérrez, P. (2001) Mapas sociales: método y ejemplos prácticos. En:

PIZARRO, N.(1990) "Teoría de redes", en Suplementos Anthropos, nº 22;146-152