martes, 28 de septiembre de 2021

RECONSTRUCCIÓN, RECONCILIACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN JOHAN GALTUNG

Johan Galtung
La propuesta de Johan Galtung de las tres “R” ya es
clásica, pero sigue siendo muy oportuna para la comprensión de los procesos de paz. Primero, señala que la paz en un camino, un proceso por construir que no termina con un alto al fuego, con una tregua o con un tratado de firma de paz. Más aún, considera estos actos como insuficientes e, incluso, engañosos. Tras la firma del tratado de paz puede darse inicio a nuevas formas de violencia, en la medida en que por debajo de la violencia directa y visible subsiste una violencia cultura y una estructural (conflicto, injusticia, contradicción).

Su marco analítico se articula en torno a su propuesta de las tres “R”:

• El problema de la Reconstrucción tras la violencia directa. Afronta los efectos de la violencia directa.

• El problema de la Reconciliación de las partes en conflicto. Aborda la violencia cultural.

• El problema de la Resolución del conflicto subyacente, mirando hacia la raíz. Acomete la violencia estructural. Propone tres niveles de análisis. El primero parte del triángulo ABC, en el que A representa actitudes/suposiciones; B las conductas y C la contradicción subyacente en el conflicto, el choque de objetivos de las partes, los temas de fondo, es decir, la raíz del conflicto. La violencia directa emerge de la violencia cultural y estructural. La primera es entendida como la suma de todos los mitos, de gloria y trauma y demás, que sirven para justificar la violencia directa. Mientras la violencia estructural “es la suma total de todos los choques incrustados en las estructuras sociales y mundiales, y cementados, solidificados, de tal forma que los resultados injustos, desiguales, son casi inmutables” (1998; 16). Afirma que la paz debe construirse en la cultura y en la estructura, no sólo en la «mente humana», en la medida en que todos los niveles del triángulo están integrados.

Triángulos de Galtung
El caso colombiano es emblemático, pues después del tratado de paz, llevado a cabo en 2015, la violencia directa se recrudece y asume nuevas formas. Casi 290 desmovilizados asesinados, más de 101 líderes y lideresas muertos/as en 2021, para un total de 1.225 desde la firma de paz. La violencia en las calles y en el campo se recrudece, mientras los procesos de reconstrucción, reconciliación y resolución de conflictos son frágiles y en algunos aspectos inexistentes. La desigualdad social como problema estructural no se aborda en la medida en que no se plantea una reforma agraria, una reforma laboral y el Estado siga siendo diezmado por los continuos procesos de privatización y corrupción; además de un Estado atado a la narcopolítica cuya propuesta de resolución de conflictos sigue siendo la cultura de la violencia. Sin embargo, emergen como actores políticos: los jóvenes, los movimientos étnicos y de mujeres cuya acción colectiva se orienta a la construcción de una paz como un derecho que sueña ser alcanzado bajo implementación de las tres “R”.


BIBLIOGRAFÍA

Galtung, Jo
han Tras la violencia, 1998, 3R: reconstrucción, reconciliación, resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de la guerra y la violencia. Departamento de Justicia, Economía, Trabajo y Seguridad Social y el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, y la Dirección General IA Derechos Humanos y Democratización de la Comisión Europea. País Vasco. https://www.transcend.org/#tri

martes, 21 de septiembre de 2021

COACHING Y CULTURAS EMPRESARIALES

Coaching, cultura empresarial
En su 
artículo 
recientemente publicado, Sergio Cardona, Carlos Revilla y María Trinidad Arqueros (2021) sostienen que el coaching a ejecutivos de empresas va más allá del individualismo. Sostienen que puede superar la relación diádica entre coaching (entrenador) y coachee (persona entrenada); y que, además, el coaching puede formar parte del equipo de trabajo de una organización resolviendo conflictos, por ejemplo.

Pero, bajo nuestro punto de vista, el paradigma y la práctica el coaching individualizador tiene un impacto indiscutible en la cultura de la empresa. Niega el conflicto entre capital y trabajo y desproblematiza la discriminación de género, edad, etnia, etc. El grito “tú puedes lograrlo” desacredita a las organizaciones sindicales como marco regulatorio y herramienta de lucha colectiva; al tiempo que facilita aún más el afianzamiento de cambios puestos en marcha hace décadas, tales como: la flexibilidad laboral, la flexibilidad horaria, el auge del trabajo autónomo o, incluso, la desalarización.

Nos preguntamos si el paradigma del coaching (inserto en tradiciones más amplias, como la energía positiva o el crecimiento personal) no es al capitalismo del siglo XXI lo que el fervor cristiano era a las diferentes formas de feudalismo en la Edad Media.

BIBLIOGRAFÍA

Cardona, S., Revilla, C. y Arqueros, M.T. (2021) Coaching ejecutivo más allá de la relación diádica: el problema del contexto y la cultura organizacionales. En: RECERCA, REVISTA DE PENSAMENT I ANÀLISI. ISSN electrónico: 2254-4135 – pp. 1-27 DOI: http://dx.doi.org/10.6035/recerca.5780

lunes, 13 de septiembre de 2021

LOS DILEMAS DE LA MERITOCRACIA, SEGÚN DUBET (II)

Meritocracia y discriminación
Damos continuidad a nuestra entrada anterior
relacionada con los dilemas planteados por François Dubet sobre la meritocracia.

El séptimo dilema es el de la medición y la percepción de los sujetos frente a la movilidad social. Según Dubet, los sociólogos razonan basados en los promedios, pero los actores sociales viven en distribuciones. Los sujetos piensan y evalúan su situación particular. Por un lado, salvo que se trate de los muy muy ricos o de los muy muy pobres, en general estamos en zonas más flotantes. Por otro, aunque no creamos en el mérito no se puede vivir sin cierta creencia en él. Cuando nos planteamos como iguales con respecto a los demás, indirectamente estamos obligados a creer, aunque sea un poco, en el mérito. Las personas entrevistadas por Dubet, a pesar de reconocer y vivenciar la situación de discriminación afirmaron: “No quiero explicar todo lo que me pasa a partir de la discriminación”. Por una razón muy simple: adherirse a esta explicación supone dejar de ser actor.

El octavo, la construcción social del pobre y el papel del Estado. El pobre como sujeto “vago, perezoso, que no se esfuerza”, encaja en el paradigma de sujeto no merecedor de la solidaridad colectiva, al no orientarse por el modelo meritocrático. Según Dubet existe un desprecio de clase porque hay valores falsos. “Es decir, el sistema económico fabrica a los pobres, y luego es necesario un sistema simbólico que justifique el hecho de que existen los pobres. Es lo que yo llamo un razonamiento-Marx. Lo que genera la constitución de grupos sociales” (2021:492).

Agregaríamos que el modelo meritocrático es un constructo individualizador, que carga sobre los sujetos la responsabilidad de su situación social, sin ningún énfasis en la acción colectiva para transformar las condiciones sociales, base fundamental para hablar de la supuesta meritocracia.

Por último, queremos cerrar con el llamado que hace Dubet a los sociólogos, frente a la imposibilidad de que la sociedad pueda domesticar el mercado: “En todo caso, puede que los sociólogos tengamos una responsabilidad ahí, que consiste en decir que la búsqueda de la igualdad en la redistribución es una ventaja colectiva muy importante, incluyendo una gran diversidad económica” (201:294).


BIBLIOGRAFÍA

Jorge Atria, 2021. Los dilemas de la meritocracia. Entrevista con François Dubet. Revista Mexicana de Sociología 83, núm. 2 (abril-junio, 2021): 475-494.

lunes, 6 de septiembre de 2021

LOS DILEMAS DE LA MERITOCRACIA SEGÚN DUBET

Dilemas de la meritocracia
Jorge Atria realiza una entrevista a François Dubet, reconocido sociólogo francés, por investigaciones como La experiencia sociológica (Gedisa), El trabajo de las sociedades (Amorrortu), El declive de la institución (Gedisa) y Repensar la justicia social: contra el mito de la igualdad de oportunidades (Siglo XXI Editores).

La conversación versa sobre los dilemas de la meritocracia. Uno de ellos es sobre su conceptualización. ¿Qué es la meritocracia? Señala la dificultad de conceptualizarla, porque mientras, por ejemplo, en Francia se presenta una competencia más escolar, sustentada en el Estado; en Estado Unidos toma la forma de una competencia más económica, más liberal. En este sentido, la meritocracia “es un principio incontestable, indefinible, y sin embargo, un principio del cual no podemos prescindir. No es posible descartar el mérito” (2021:477).

Un segundo dilema es el papel que juega el esfuerzo vs el mérito. En tanto los sectores populares señalan que su movilidad obedece al esfuerzo; la gente de arriba dice que es el talento y el esfuerzo. Pero todos y todas terminan adhiriéndose al principio meritocrático; aunque no se termine por creer en él, especialmente en sociedades en donde la desigualdad es vergonzosa.

Un tercero es: ¿Qué hay que priorizar: la igualdad de condiciones o el mérito? Alemania, por ejemplo, garantizó la igualdad de condiciones antes que el mérito, articulándolas. No es posible hablar del mérito sin considerar previamente unas condiciones que garantizarán la competencia. Por ello Dubet señala que la igualdad de condiciones obliga a establecer “cuál es la situación máxima de aquel que tiene el máximo de mérito, y cuál es la situación mínima para aquel que tiene menos mérito”. Esto supone garantizar al más débil, incluso carente de mérito, condiciones decentes. En las sociedades más igualitarias la movilidad social es mayor, refuerza la meritocracia. Aunque el ethos estadounidense del self-made man tiene una fuerte representación social.

El cuarto es la construcción de un sistema de igualdad de oportunidades asociado a políticas de discriminación positiva o acciones positivas. Es complicado hablar de meritocracia sin hablar de igualdad de oportunidades; pero ésta pasa por la mejora de las condiciones económicas, señala el autor.

El quinto, la credibilidad sobre la meritocracia. Aunque no se suele creer en ésta, es un sistema de justificación que al final los sujetos están obligados a asumir porque eso les permite comunicarse con los demás. Aún existe un importante porcentaje de personas, tanto de sectores populares como de clase alta que consideran que las personas más pobres son por flojera, por no querer esforzarse. Se justifican las desigualdades para negarles la igualdad a los demás.

El sexto dilema es la relación entre desigualdad social y discriminación. La discriminación se fundamenta en el principio de la igualdad jurídica: todos los individuos son iguales, todos son competentes, tienen igual mérito. La discriminación, de alguna manera, supone el triunfo de la igualdad, en la medida que para ser discriminado es necesario reconocer la igualdad en términos de méritos. Es el caso de la discriminación de género: una mujer ingeniera, con las mismas competencias puede ser excluida en favor de un hombre. Se discrimina a partir de un principio de igualdad. Pero si no se elige a la mujer porque está menos calificada, menos educada y es menos competente, entonces se trata de un problema de desigualdad social. No es un problema de discriminación, la discriminación supone igualdad.

Según Dubet la mayor parte de las desigualdades no se explican por la discriminación. La mayoría de las desigualdades se explican por la explotación económica. Si las personas tienen una baja remuneración es porque son explotadas, no porque son discriminadas. Ahora, si además la persona es negra y gana menos una blanca, entonces a esto se suma la discriminación.

Los orígenes de esta distinción se remontan al marxismo, que centra el problema en términos de igualdad social, en la sociología de las estructuras sociales, pues se parte de la existencia de desigualdades estructurales. Mientras la reflexión en torno a la discriminación está enmarcada en la discusión de la igualdad de oportunidades, la reflexión sobre la meritocracia, es un modelo liberal; incluso, conservador.

En la siguiente entrada continuaremos con los dilemas de la meritocracia presentados por Dubet.


BIBLIOGRAFÍA

Atria, Jorge, 2021. Los dilemas de la meritocracia. Entrevista con François Dubet. Revista Mexicana de Sociología 83, núm. 2 (abril-junio, 2021): 475-494.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

PARADOJAS DE LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA EN EL CONTEXTO DIGITAL

Imagen de Jone Martínez-Palacios
Durante algún tiempo hemos creído que el proceso de digitalización y las Tecnologías de la Información y la Comuniación (TIC) estaban facilitando una mayor participación en política. Pues bien, el análisis de la cuestión desde las ciencias sociales está poniendo todo esto en duda.

Dominique Cardon (2010) esbozó el concepto de esfera pública restringida, dentro de una lógica de ciudadanía liberal en la que las TIC posibilitan un fuerte proceso de individualización en el que cada persona se relaciona con las administraciones de manera fragmentada en el tiempo y acotada en píldoras. Sin poner, en ningún caso, en cuestión los ritmos y la estructura del poder.

Jone Martín-Palacios, desarrolla y amplía esas ideas a partir de una original investigación de orden cualitativo tomando documentos públicos ligados a las nuevas ideas de participación ciudadana. Nos resulta muy interesante el concepto de encauzamiento de la participación, que dibuja una participación política ligada a un diseño, una modelización y una nueva burocratización que despolitiza a los sujetos y los aleja de cualquier puesta en cuestión de las prácticas de dominación política. La burocratización se explica ligada a la estandarización de un modelo de gestión; a fórmulas orientadas al control de resultados; a una fuerte procedimentación jurídica; a fórmulas de abstracción y objetivación de la participación, cargadas de biopolítica; a la individualización y la ruptura de la lógica comunitaria; a la normalización de disposiciones morales; y a una sofisticación y profesionalización elitista de la participación política.


BIBLIOGRAFÍA

Cardon, D., 2010, La démocratie Internet, promesses et limites.Paris: Seuil-La République des idées.

Martínez-Palacios, J. 2021. “La burocratización neoliberal de la participación ciudadana en España”. Revista Internacional de Sociología 79 (2): e184. http://doi.org/10.3989/ris.2021.79.2.20.48