lunes, 6 de julio de 2020

CONFLICTOS METODOLÓGICOS EN UNA ZONA ROJA: LA POSICIONALIDAD DEL INVESTIGADOR

Investigación en zonas de conflicto
Desde una metodología etnográfica, Burridge (2016) plantea algunos problemas de orden metodológico que un investigador tiene que afrontar en el momento de trabajar en zonas de conflicto o “zonas rojas”, en donde la violencia no solo puede afectar el desarrollo de la investigación sino atentar contra la vida del investigador. 


El marco en que se desarrolla el estudio es una zona muy popular en el Salvador, en donde el territorio está disputado por varias pandillas o maras, organizaciones que a su vez disputan el monopolio de la fuerza al Estado, para “compartir” el derecho a matar y a regular la vida (Denyer Willis, 2015). En 2015, el país registró la tasa de violencia más alta del mundo, con 103 homicidios por cada 100.000 habitantes. A tal punto que en agosto de dicho año la tasa de homicidios diarios fue de 30. Situación que en los últimos años se ha recrudecido: violencia indiscriminada tanto por parte de las fuerzas del Estado como por las maras y pandillas. 


La etnografía pretende entender el mundo desde la perspectiva del “otro”, independientemente de los criterios dominantes. Burridge optó por la “gente común”: desde no-pandilleros y no-activistas, hasta activistas y pandilleros. Pero, en espacios en donde la violencia permea y estructura las relaciones sociales surgen múltiples problemas metodológicos en el momento de adelantar el trabajo, el autor relata algunos de ellos: 

1. La posicionalidad del investigador. Según Fals Borda (1987), ésta se deriva del grupo social al que el individuo pertenece, pero también de las experiencias y “vivencias” que marcan su vida. La posicionalidad moldea los sujetos de estudio, los marcos analíticos, el menú de preguntas, de conclusiones elegidas, los valores normativos que orientan la interpretación del fenómeno de estudio, además de lo que se considera como “natural”, “bueno”, “malo”, “correcto” y deseable. Dichos valores normativos estructuran la investigación a priori. 

2. La subjetividad. ¿Cómo abordar el problema de la subjetividad del investigador quien se aproxima al objeto/sujeto de estudio como sujeto provisto de valores y con una posición frente a un grupo o grupos determinados? Burridge propone afrontar este problema desde una posición reflexiva. “Es decir, al observar y analizar la vida cotidiana de otro grupo social, debemos analizarnos y preguntarnos quiénes somos, por qué estamos ahí, qué lentes debemos utilizar para observar, interpretar y analizar esta realidad, y cómo moldean nuestras investigaciones ese tipo de reflexiones sobre nosotros mismos” (2016: 215). 

3. La confianza. Si bien el autor narra que llevaba varios años trabajando con la comunidad -desde el campo religioso- su ausencia temporal, lo convirtió en un observador externo, de ahí que tenía que depender más que nunca de los contactos o redes sociales con los cuales había desarrollado relaciones de confianza a través de los años. Esta le permitía el acceso a los actores en conflicto y a información privilegiada. 

4. La confianza permite descifrar los discursos públicos con los discursos privados y acceder a las zonas grises de negociación. 

5. La confianza tiene un contrasentido: la clasificación del investigador en uno u otro bando. Su trayectoria lo ubica: abre unas puertas, pero también cierra otras. Ganar confianza en un colectivo supone generar perspicacia en otro. Esto es una de las mayores dificultades para acceder a la multiplicidad de actores en conflicto, es decir, para poner en marcha un diseño muestral teórico.

6. La no continuidad o vivencia permanente con las comunidades –estar ahí un par de veces al año- resta credibilidad y confianza en proyectos basados en Investigación Acción Participativa (IAP)

7. La prudencia. Mostrar sensibilidad frente a las llamadas de peligro, no cuestionar la valoración de la comunidad: “hoy no vengas”, “quédate en la calle principal”, etc. 

Aquí os dejamos esta reflexión que esperamos sea de utilidad para aquellas/os investigadoras/es sociales que se adentran en los complejos mundos en donde las interacciones sociales están basadas en violencias de diversos tipos. 


BIBLIOGRAFÍA 

Burridge, Daniel, 2016, Conflictos metodológicos en una zona roja: navegando el peligro, lo político y lo personal. En: Nuñez, Daniel (ed.), Rostros de la violencia en Centroamérica: abordajes y experiencias desde la investigación social. Guatemala: FLACSO – Mercy Corps.

Denyer Willis, Graham (2015). The Killing Consensus: Police, Organized Crime, and the Regulation of Life and Death in Urban Brazil. Oakland, ca: University of California Press 

Fals Borda, Orlando (1987). “The Application of Participatory Action Research in Latin America.” International Sociology, Vol. 2, No. 4: 329-347. 


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