domingo, 13 de enero de 2019

SESGO DE DESEABILIDAD SOCIAL

Representación de este sesgoLa deseabilidad social consiste en presentar una imagen encubierta o distorsionada de lo que uno piensa, valora y actúa, debido a una necesidad de aprobación social. Cada persona tiende a buscar una mayor o menor aprobación social en función de la situación; por ejemplo, cuando se responde a un test de selección laboral, es probable que las respuestas se orienten a construir el perfil acorde a lo que el reclutador está buscando; igualmente, cuando se elaboran tests sobre problemas polémicos en sociedades democráticas, como la xenofobia, la homofobia, el autoritarismo, entre otros; algunos colectivos se orientan a responder acorde con lo socialmente o culturalmente deseable, lo que se traduce en un sesgo estadístico.

Por ello la distorsión en las respuestas es uno de los hechos que afectan la validez del instrumento, en la medida en que la gran mayoría de los ítems tienen respuestas reconocidas como socialmente aprobadas y aceptadas, las cuales son seleccionadas por algunos colectivos, distanciándose de la apreciación “real”, respecto a la variable que se quiere medir (De las Cuevas y González de Rivera, 1992).

En la década del sesenta Crowne y Marlowe elaboraron la Escala de Deseabilidad Social de Marlowe-Crowne (M-C SDS) para medirla, siendo un recurso metodológico orientado a controlar si las respuestas a un test sobre actitudes, valores y/o comportamientos pueden estar sesgadas por la tendencia a responder lo que socialmente se considera deseable. Por ello, esta escala se ha convertido en el instrumento más empleado para medir el sesgo de deseabilidad social.

Son test baremados con escalas de sinceridad, apoyados en la combinación de estadísticos de tendencia central y de dispersión (p. ej., una o dos unidades de desviación típica por encima o por debajo de la media) o en las puntuaciones percentiles (p. ej., el percentil 75 y el percentil 25) para detectar a las personas que presentan una imagen socialmente deseable y que, por tanto, pueden distorsionar sus respuestas y generar sesgos, poniendo con ello en cuestión la validez del instrumento. Algunos estudios señalan que las personas de más edad muestran puntuaciones significativamente más altas en la M-C SDS que las de menos edad (Gutiérrez, et at, 2016).

Si bien, este tipo de sesgo puede ser detectado en algunas respuestas a través de escalas como la M-C SDS, lo recomendable también es adelantar a la par una metodología complementaria de orden cualitativa, como la entrevista naif, orientada a reflexionar y reconstruir los relatos personales y reducir con ello el sesgo de la deseabilidad social. En la próxima entrada hablaremos sobre este tipo de entrevista.


BIBLIOGRAFÍA

De las Cuevas, C., González de Rivera, J. L. 1992. Autoinformes y respuestas sesgadas. Anales de Psiquiatría (Madrid) Vol. 8. Nº. 9, pp. 362-366.

Gutiérrez, S., Sanz, J., Espinosa, R., Gesteira, C. y García-Vera , M. 2016. La Escala de Deseabilidad Social de Marlowe-Crowne: baremos para la población general española y desarrollo de una versión breve. Anales de psicología, vol. 32, nº 1 (enero), 206-217.



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