martes, 28 de diciembre de 2021

APRENDIZAJE Y DIVERSIDAD CULTURAL

Aprendizaje y diversidad
La teoría del aprendizaje plantea que adquirir
conocimientos y formas de razonamiento supone: 

1) Un proceso interno, que no se realiza por observación y repetición. 
2) Es un proceso, no se realiza de manera inmediata. 
3) Es interno, no se trata de realizar conductas.
4) Supone modificar conocimientos y formas de razonamiento anteriores, de ahí la dificultad porque implica desprenderse de la carga de conocimientos y formas de razonamiento anterior (Fairstein y Gyssels, 2003).

Si bien el aprendizaje supone un proceso cognitivo, este requiere una disposición de carácter emocional.

La esta disposición emocional es inconsciente y está relacionada con los sentimientos y emociones que cada situación de aprendizaje despierta en la persona que puede vivirla de manera diferente; dependiendo de: a) Si sus experiencias de aprendizaje anteriores le dejaron buenos o malos recuerdos; y b) Si la situación de aprendizaje actual le genera confianza y seguridad.

En otras palabras, lo que las autoras señalan es que para poder aprender tengo que sentirme aceptado y a gusto de “estar en situación de aprendizaje”. Desde este marco analítico, la disposición emocional para aprender es tan importante que es la responsable de la mayoría de los llamados “problemas de aprendizaje”.

De ahí la importancia de adelantar programas curriculares en los cuales se contemple la diversidad social y cultural como eje transversal. Nos construimos diversos en tanto pertenecemos a una comunidad, a un grupo social; y somos diversos en tanto somos minorías respecto a la comunidad mayoritaria, dominante, cuyas prácticas y valores están legitimados. Bien por nuestra condición étnica, género, orientación sexual, procedencia, diversidad funcional, genotipo, situación de clase, entre otros.

Desde una perspectiva intercultural, además de aceptar y valorar la diversidad se propugna el conocimiento mutuo, la interacción y el intercambio de experiencias, valores y sentimientos. Se apuesta por una diversidad cultural no jerarquizada, basada en el conocimiento y el reconocimiento del otro (Kaplan, 1993, p. 10).


BIBLIOGRAFÍA

Fairstein, Gabriela y Gyssels, Silvana, 2003. ¿Cómo se aprende? Caracas: Federación Internacional de Fe y Alegría.

miércoles, 22 de diciembre de 2021

SOPORTES SOCIALES

Martuccelli (2007) desarrolla el concepto de soporte
para indicar los medios materiales e inmateriales, relaciones u objetos, experiencias o actividades diversas, que permiten a los individuos sostenerse en el mundo (citado por Capriati, 2015). No hay individuos sin soportes y no todos los soportes permiten la constitución del individuo.

Mientras Robert Castel (1997) remitía a los soportes sociales, expresados en las condiciones económicas, los derechos sociales y el sistema de protección; la aproximación de Martuccelli deja abierto el análisis a las dimensiones sociales y existenciales. Los soportes, a diferencia de los recursos o capitales, no suelen ser utilizados a nivel instrumental, son de tipo relacional, escapan al control unilateral y suponen vínculos intersubjetivos (Martuccelli, 2007).

Vivimos en una sociedad en donde el mito del individuo, de su autorrealización, de su autonomía, de su heroísmo carga sobre los hombros de los sujetos toda la responsabilidad de su situación social. De ahí que la construcción de soportes, como cristalización de solidaridades colectivas, de cuidados, tenga que afrontar la lucha por su legitimidad, por su normalización e institucionalización.

Los grupos o personas que tienen soportes invisibles, sustentados por su posición “de privilegio” (económico, social, cultural y simbólico), se construyen social y simbólicamente como sujetos que se sostienen y realizan desde el interior, desde su esfuerzo y capacidad personal. Estos grupos suelen cuestionar la legitimidad de los soportes. En este sentido, los individuos en situación de vulnerabilidad, obligados a sostenerse en mayor medida desde su interior, son catalogados como dependientes, como perezosos, en cuanto sus soportes están vinculados a programas públicos.

La propuesta de Martuccelli rompe con el mito del hombre moderno libre, independiente y autónomo, y va en contravía con las exigencias sociales e institucionales que obliga a que cada persona desarrolle su propia trayectoria biográfica. El “hacerse a sí mismo” se convierte en un hito, soportado por una psicología positiva, que se nos presenta de forma agobiante en todos nuestros espacios culturales y personales como salida para sostenernos en el mundo. Exigencia que, en contextos de profundas desigual­dades, se configura de forma paradójica, porque el individualismo entre los sectores populares se construye en un marco de inestabilidad, de fragilidad personal y social, que choca con las exigencias de responsabilidad promovidas desde lo social; incluso, desde la intervención.


BIBLIOGRAFÍA

Capriati, Alejandro, 2015. Desigualdades y vulnerabilidades en la condición juvenil: el desafío de la inclusión social. Convergencia, Revista de Ciencias Sociales. UAEM, núm. 69, septiembre-diciembre 2015, pp. 131-150. Buenos Aires.

Castel, R. (1977) Las metamorfosis de la cuestión social. Una crónica del salariado, Buenos Aires: Paidós.

Martuccelli, Danilo (2007a), Gramáticas del individuo, Argentina: Losada.

martes, 14 de diciembre de 2021

CADENAS DE VULNERABILIDAD

Cuadro de Ana Hasbun
En esta oportunidad continuaremos ampliando el
concepto de vulnerabilidad a través de las nociones de cadenas de vulnerabilidad, las cuales dan luz sobre las violencias interpersonales e institucionales.

Auyero y Berti (2013) proponen visibilizar cómo diferentes tipos de violencia se entrelazan y dan forma a una cadena que conecta la calle y el hogar, el espacio doméstico, la esfera pública y las acciones del aparato estatal. En tanto, el concepto de cadena punitiva se refiere a las trayectorias marcadas por el encadenamiento de lo policial, lo judicial y lo custodial (Daroqui y López, 2012, citado por Capriati, 2015:140).

La heterogeneidad de las condiciones de vida y de los procesos de subjetivación, llevan a que las violencias sean vivenciadas de forma diversa por los diferentes grupos, dependien­do no sólo de su posición en el espacio social, sino también de las condiciones de género, etnia, orientación sexual, diversidad funcional, utilización de recursos o capitales, y la apropiación de derechos, entre otros aspectos.

En este sentido, Capriati señala que los problemas de los jóvenes eran atribuidos por ellos a cuestiones personales e intrafamiliares, asimilados en buena medida por medio de los vocabularios del infortunio, la desgracia y el abuso.

Desde la perspectiva de la vulnerabilidad social y los dere­chos humanos, las desdichas en la infancia y los problemas durante el de­venir joven deben ser leídos como ausencia o déficit de espacios de cuidado, de programas sociales o instituciones, los cuales deberían proteger y brindar apoyos para afrontar experiencias traumáticas como las privaciones crónicas, las violencias cotidianas, las agresiones familiares y los consumos problemáticos de drogas. Sin dejar de considerar que la vulnerabilidad social se sustenta en el marco de la desigualdad social.


BIBLIOGRAFÍA

Capriati, Alejandro, 2015. Desigualdades y vulnerabilidades en la condición juvenil: el desafío de la inclusión social. Convergencia, Revista de Ciencias Sociales. UAEM, núm. 69, septiembre-diciembre 2015, pp. 131-150. Buenos Aires.

Daroqui, Alcira y Ana Laura López (2013), “La cadena punitiva: actores, discursos y prácticas enlazadas”, en Daroqui Alcira, López Ana Laura y García Roberto Félix [coords.], Sujetos de castigos. Hacia una sociología de la penalidad juvenil, Rosario: Homo Sapiens.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

¿QUÉ ES VULNERABILIDAD?

Vulnerabilidad
Pintura Ana Hasbun
En su estudio sobre “Desigualdades y vulnerabilidades
en la condición juvenil: el desafío de la inclusión social”, Capriati define la vulnerabilidad “como un conjunto de as­pectos individuales y colectivos vinculados con una mayor susceptibilidad a padecer perjuicios y menor disponibilidad de recursos para su protección” (2015:139). Plantea tres dimensiones, las cuales interactúan entre sí: 1) lo individual referido a las relaciones intersubjetivas; 2) lo social a los espacios concretos de interacción; y 3) lo programático a las políticas e instituciones.

Hay puntos de encuentro entre desigualdad y vulnerabilidad; mientras la primera destaca la noción de escenarios sociales, que contempla las posiciones estructurales y diferencias de oportunidad constreñidas a un área determinada; el enfoque de vulnerabilidad enfatiza en las relaciones sociales –de género, socieconómicas, étnicas, generacionales, de diversidad sexual y funcional, etc.- base productora de las situaciones de vulnerabilidad, indolencia y violación de los derechos humanos (Ayres et al, 2012).

En este sentido, los escenarios de desigualdad y las situaciones de vulnerabilidad quebrantan de manera e intensidad diversas las condiciones materiales y simbólicas, que protegen el acceso a los derechos sociales, económicos y culturales, promovidos y constituidos –aunque en términos formales- por la política pública.

Por ello, dar cuenta empíricamente de las producciones de vulnerabilidad juvenil, supone abordar el análisis no sólo desde el atributo de edad y desigualdad, sino desde las condiciones de diversidad que acompañan, atan y excluyen a los sujetos.

El autor destaca que la cuestión de las políticas públicas asociadas a la juventud no consiste solo en integrar a adolescentes y jóvenes en el orden social, es decir que reconozcan los valores culturales y alcancen determinadas competencias funcionales. Los retos de la inclusión social enfatizan en el acceso a oportunidades y recursos, en el marco de construcción de sujetos críticos y autónomos, con condiciones para que cada individuo sea dueño de su propia vida y se atreva a soñar y a construir en qué sociedad quiere vivir.


BIBLIOGRAFÍA

Ayres, Jose Ricardo et al. (2012), “Conceitos e práticas de prevenção: da história natural da doença ao quadro da vulnerabilidade e direitos humanos”, en Paiva, Vera et al. [orgs.], Vulnerabilidade e direitos humanos. Prevenção e promoção de saúde, Livro 1, Brasil: Juruá Editora.

Capriati, Alejandro, 2015. Desigualdades y vulnerabilidades en la condición juvenil: el desafío de la inclusión social. Convergencia, Revista de Ciencias Sociales. UAEM, núm. 69, septiembre-diciembre 2015, pp. 131-150. Buenos Aires.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

¿QUÉ ES MEDICALIZACIÓN INDEFINIDA?

Más allá del individuo surge la población
Hace casi cincuenta años Michel Foucault empezó a
explicarnos con clarividencia los procesos que la evolución de la medicina ha entrañado (Foucault, 2018).

Durante el siglo XVIII, la disciplina médica dejó de ser “una rapsodia de conocimientos mal fundados, mal establecidos y [mal] verificados”. La llegada de los tratamientos antiinfecciosos y, posteriormente, de los anestésicos, son dos hechos que rompieron el vínculo entre los efectos positivos y negativos de la medicina. Ya en el XIX se consolida una moral del cuerpo, que establece la obligación de los individuos de cuidar de su salud y la de su familia a través de la higiene o la limpieza.

Pero hasta el siglo XX la medicina no empezó a funcionar fuera de su campo tradicional definido por la demanda del enfermo. En ese momento, la ciencia médica se impone al individuo, enfermo o no, como acto de autoridad. Surge una política sistemática y obligatoria de vigilancia de la población, se patologiza determinados comportamientos y se establecen funciones normalizadoras. Eso es lo que Foucault llamó medicalización indefinida.

El desarrollo de la medicina moderna tiene, por tanto, una biohistoria, una historia de poder.


BIBLIOGRAFÍA

Foucault, Michel (2018) La crisis de la medicina o la crisis de la antimedicina. En: Revista Cubana Salud Pública vol.44 no.1 Ciudad de La Habana ene.-mar. 2018.

martes, 16 de noviembre de 2021

EVOLUCIÓN DE LA SOCIOLOGÍA DEL TRABAJO EN ESPAÑA

Alberto Riesco-Sanz
Alberto Riesco-Sanz y Pilar Carrasquer (2021) realizan
una interesante reflexión sobre la evolución de la sociología del trabajo en España desde la década de los 70s a nuestros días.

Señalan que la disciplina llega a nuestros días con una consolidación que se ha producido en décadas precedentes y, entre los aspectos de reciente evolución, destacan los siguientes:
  • Consecuencia de las requerimientos de las revistas indexadas, los trabajos publicados son cada vez más empíricos, más acríticos y menos inclinados a la elaboración teórica.
  • Presencia cada vez mayor de análisis comparativos a nivel internacional.
  • Se produce una creciente tendencia hacia la interdisciplinariedad, si bien “este movimiento se ha traducido en muchas ocasiones en una disputa, más que un diálogo, entre disciplinas, donde aquellas aquellas mejor conectadas con el poder político terminan por dominar e impornerse en estas áreas de estudio”.
  • Siguiendo a Sayad (1990), el objeto “trabajo” ha ido perdiendo prestigio a medida que el movimiento obrero ha ido perdiendo capacidad de influencia.
  • Cierta “capilarización” del dicho objeto “trabajo” más allá de la sociología del trabajo clásica, ligada a conceptos como reproducción, género, cuidados, familia, etc.

A partir de estos elementos, queremos destacar que, efectivamente, la consolidación de la sociología del trabajo se ha realizado, en su práctica totalidad, ligada a la Academia. Ello ha colocado a las áreas de trabajo completamente a merced de los cambios que se producen en ese sector (mayores exigencias de productividad para docentes-investigadores, normas de publicación cada vez más empíricas y más acríticas por parte de las revistas, etc.). Se sienten también las crecientes barreras que las revistas colocan a la publicación de estudios basados en técnicas cualitativas y estudios de caso.

Respecto a la interdisciplinariedad, de acuerdo con los autores, hablaríamos más bien de supuesta interdisciplinariedad. Pues trabajo interdisciplinario debería aludir a trabajo entre pares iguales y no a relaciones de poder entre departamentos y disciplinas.

Sobre la pérdida de influencia del movimiento obrero, efectivamente nos parece que es un proceso que, desafortunadamente, se está dando. Un proceso que abre paso a otras formas más individualizadoras de mirar lo que ocurre en el ámbito laboral.


BIBLIOGRAFÍA

Riesco-Sanz, A. y Carrasquer, P. (2021) La sociología del trabajo en España: la urgente necesidad de volver a los debates fundacionales. En: La nouvel revue du travail 19|2021.

Sayad, Abdelmalek (1990) “Les maux-à-mots de l’immigration. Entretien avec Jean Leca”, Politix, 12, 7-24

miércoles, 10 de noviembre de 2021

¿CONCILIACIÓN EN EL TRABAJO A TRAVÉS DE PLATAFORMAS?

El modelo de las plataformas no favorece la conciliación
En los últimos años, estamos asistiendo al crecimiento de un empleo ligado a plataformas digitales. Empleos que han surgido en plataformas dedicadas al transporte y el reparto (Uber, Glovo, Deliveroo, etc.), pero que van creciendo más allá de ese sector ocupando el trabajo en tareas de cuidado, estética, actividades profesionales, etc.

Dichos empleos son, mayoritariamente, de carácter autónomo o independiente, desvinculándose de la relación laboral formal. En ese contexto, se ha observado una atracción de muchas personas por la idea de “ser mi propio jefe” o acerca de la posibilidad de conciliar la vida laboral y la vida familiar.

Por lo que respecta a la conciliación, nos resulta de gran interés un reciente estudio realizado en Norteamérica (Cook et al., 2020) entre repartidores y repartidoras de la plataforma Uber. En dicho estudio, se consideraron las lógicas de funcionamiento de dicha plataforma y se determinó que existe una serie de algoritmos de inteligencia artificial que determinan el reparto de las entregas en función de una serie de variables: proximidad, rapidez en las entregas anteriores, número de horas realizadas, evaluación por parte de los clientes, etc. Los autores del estudio plantearon el tema en términos de “el algoritmo como jefe”, refiriéndose al hecho de que dichos algoritmos están sustituyendo a las personas en la toma de decisiones en plataformas como Uber.

De esa cuestión surge la pregunta sobre si esa supuesta “objetividad” de los algoritmos puede favorecer la conciliación entre vida laboral y vida familiar; y si puede facilitar que las mujeres, con mayores cargas en el hogar, puedan desempeñarse en mayor igualdad de condiciones con respecto a los hombres.

Pues bien, los resultados del estudio de Cook et al. (2020) demuestran que no es así. Las repartidoras de Uber siguen sufriendo discriminación con respecto a los hombres en términos salariales: hay una diferencia salarial del 7% en favor de los hombres, realizando “por cuenta propia” las mismas actividades. Al parecer, el algoritmo, al premiar la velocidad de respuesta de los repartidores, está penalizando también la conciliación y el trabajo de las mujeres en particular.

Una vez más, las esperanzas depositadas en la tecnología se caen por su propio peso. Es inevitable añadir que la ausencia de derechos característica del trabajo autónomo, pesa aún más sobre la conciliación y sobre las mujeres.

Cabe esperar que las trabajadoras y los trabajadores se organicen en la lucha por una mayor regulación de este tipo de empleos y del trabajo en plataformas. Pero esta tarea no la realizará ningún algoritmo.


BIBLIOGRAFÍA

Cook, Cody; Diamond, Rebecca; Hall, Jonathan V.; List, John A.; Oyer, Paul. The gender earnings gap in the gig economy: evidence from over a million rideshare drivers. Working Paper, n. 3637, Stanford University, May 2020. Disponible en: https://web.stanford.edu/~diamondr/UberPayGap.pdf

martes, 2 de noviembre de 2021

INVESTIGACIÓN COLABORATIVA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

Como señalan Laura Montes de Oca y Ana Carolina Gómez (2021) en su artículo sobre investigación social en tiempos de pandemia, uno de los recursos expresados por los expertos es el énfasis en lo que se llama investigación colaborativa. Sobre todo en lo que respecta a la etnografía y la investigación cualitativa.

Ello implica establecer relaciones más horizontales entre las personas que interactúan en el proceso de investigación, así como la pretensión de no abusar de nuestros informantes, evitando el “extractivismo intelectual”, muy ligado al positivismo.

Todo ello implica reflexionar sobre las relaciones de poder que se dan en el proceso de investigación. Cómo los investigadores somos percibidos por las comunidades, de qué manera accedemos a las mismas y cómo se sostiene una relación continuada con ellas.

En una entrada anterior nos referíamos al tránsito del objeto al sujeto. No sabemos si de verdad la necesidad de acercarse a una investigación colaborativa ha surgido de la pandemia o no. Pero esta reformulación nos parece muy necesaria.


BIBLIOGRAFÍA

Montes de Oca, L. y Gómez, A.C. (2021) Investigación social: compromiso, relevancia y colaboración en tiempos de pandemia. En: Revista Mexicana de Sociología 83, núm. especial (septiembre, 2021): 127-158.

martes, 26 de octubre de 2021

POSICIONES DISCURSIVAS EN ANÁLISIS DE DISCURSO

Marc Barbeta-Viñas
En su artículo sobre posiciones discursivas en Análisis Sociológico del Discurso (ASD), Marc Barbeta-Viñas ofrece un amplio repertorio de información acerca de cómo realizar la fase de  análisis en una investigación cualitativa.

Retoma el concepto de polifonía de Bajtin como marco en el que situar todo ese aparato metodológico. Polifonía es entendida en el sentido de que cada interlocutor puede movilizar cierta pluralidad de perspectivas. A partir de ahí, se adentra en las posiciones discursivas y el resto de elementos metodológicos.

Presenta cuatro niveles de análisis que suelen sucederse en una investigación cualitativa, ya sea con entrevistas o grupos de discusión:

Un primer nivel, que abarca una primera lectura y segmentación temática. Determinando unos incipientes puntos de vista (pdv) y construyendo sintagmas de carácter simple.

Un segundo nivel, que indaga en qué pdv y qué seres discursivos (sd) son asumidos por los interlocutores en relación con los objetivos de la investigación. Se incluye la búsqueda de fracciones, que suelen representarse a través de matrices.

Un tercer nivel, dirigido a una interpretación más contextualizadora. Que explora en las posiciones sociales, los roles, las identidades o las clases sociales. Tratando de realizar un primer abordaje del contexto sociohistórico.

Y, por último, un cuarto nivel, de modelización técnico-empírica y redescripción interpretativa. Ligando el marco teórico y el contexto con los hallazgos de la investigación.

Estamos de acuerdo en que el análisis cualitativo también supone segmentación y codificación del texto en algunas de sus fases. Aunque esta afirmación se haya negado a veces, es la forma como nosotros y quienes nos formaron en análisis de discurso trabajamos y hemos trabajado.

La metodología presentada recuerda un poco a la Grounded Theory. Nos parece que es necesario sistematizar en alguna medida los pasos que se suelen desarrollar, que servirán como guía a multitud de investigadores que se sienten perdidos o tienden a divagar en análisis cualitativo. Pero creemos que es preferible evitar que se empiece a construir un corsé excesivamente cerrado en torno al ASD.

En cualquier caso, recomendamos la lectura del artículo, que bebe de distintas fuentes a nivel internacional.


BIBLIOGRAFÍA

Bajtín, M. (1988). Problemas de la poética de Dostoievski, trad. de Tatiana Bubnova. México: Fondo de Cultura Económica. (Breviarios No. 417)

Barbeta-Viñas, M. 2021. Las posiciones discursivas en el análisis sociológico del discurso, Revista Internacional de Sociología 79 (3): e189. https://doi.org/10.3989/ ris.2021.79.3.20.169

miércoles, 20 de octubre de 2021

CONVOCATORIA GRUPOS DE INVESTIGACIÓN CLACSO Y OXFAM

Efecto de la pandemia en ALC
Previo a la pandemia, en América Latina y el Caribe se venían sintiendo políticas de corte neoliberal caracterizadas por la austeridad fiscal y privatizaciones en los servicios públicos, aunadas a un creciente proceso de desregulación en materia laboral y medioambiental orientadas a garantizar el ingreso del capital extranjero sin mayores talanqueras. La pandemia ha agudizado la desigualdad social y acrecentado la concentración de la riqueza, según nota recientemente publicada por el Subsecretario Adjunto de la ONU: “En conjunto, vemos que, durante la pandemia, el número total de multimillonarios en ALC aumentó en 31 y su patrimonio neto combinado aumentó en $196 mil millones, esto es aproximadamente el tamaño de la economía de Ecuador. Es decir, el acervo de riqueza de los multimillonarios en ALC, medido por la lista de Forbes, ha crecido más del 40 por ciento durante el COVID-19 hasta ahora.”

En este marco de creciente desigualdad social CLACSO, junto con OXFAM, acaba de abrir su convocatoria en investigación dirigida a equipos de investigación cuya temática es “Pandemia de Covid 19, captura del Estado y los efectos en la desigualdad económica y climática en América Latina y Caribe", con miras a aportar ideas de manera crítica para afrontar los desafíos planteados.

Puede acceder a dicha convocatoria a través del siguiente vínculo para su inscripción.
  • Cierre de inscripción: 29 de octubre de 2021
  • Publicación de ganadores/as: diciembre de 2021
  • Realización del proyecto: 20 de diciembre de 2021 al 20 de mayo de 2022
  • Presentación del resumen ejecutivo: 2 de mayo de 2022
  • Presentación del informe final: 31 de mayo de 2022

martes, 12 de octubre de 2021

PROSUMICIÓN Y CAMBIOS EN EL TRABAJO

El concepto de prosumición fue propuesto por Alvin
Toffler en su libro La Tercera Ola, combinando las palabras productor y consumidor. Se asociaba a la figura de un consumidor que participa del proceso productivo de los servicios comprados por él mismo.

Francisco José Fernández-Trujillo y Javier Gil analizan
la prosumicion generada a partir de plataformas digitales que comercializan alojamientos o repartos de comida. Vinculan el auge del trabajo ligado a plataformas con un proceso de neoliberalización del trabajo en diferentes sentidos (individualización, desregulación y desreglamentación, inseguridad, desvanecimiento de las fronteras entre trabajo y vida cotidiana en el manejo del tiempo, etc.).

Bajo nuestro punto de vista, el elemento clave es la desregulación. Al artículo le falta un mayor énfasis en la cuestión del falso trabajo autónomo. Esta situación no sólo deteriora las condiciones de trabajo de los trabajadores afectados, sino que influye directamente en las dinámicas de sectores como el reparto y en las percepciones que la ciudadanía tiene acerca del futuro del trabajo.

Nuevamente el engaño está en el determinismo tecnológico: pensar que la digitalización y la tecnología (y no la desregulación) son la causa de estos cambios.



BIBLIOGRAFÍA

ernández-Trujillo, F.J. y Gil, J. (2021) Mecanismos y dinámicas del trabajo en las plataformas digitales: los casos de Airbnb y de las plataformas de reparto. En: EMPIRIA. Revista de Metodología de Ciencias Sociales. N.o 52 septiembre-diciembre, 2021, pp. 175-198. 


Toffler, A. (1993) La Tercera Ola. Esplugues de Llobregat: Plaza y Janés.

lunes, 4 de octubre de 2021

VI CONGRESO IBEROAMERICANO SOBRE MOBBING Y OTRAS FORMAS DE VIOLENCIA EN INSTITUCIONES

Sede física del Congreso
La Red Iberoamericana por la Dignidad en el Trabajo y
en las Organizaciones, la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL), la Red Nicaragüense por Una Cultura de Paz y Contra la Violencia en el Trabajo y la Familia “Blanca Estela” y la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN), convocan el VI Congreso Iberoamericano sobre Mobbing y otras formas de violencia en instituciones.

El Congreso se celebrará virtualmente y desde Managua del 26 al 28 de noviembre de 2021. Aún está abierto el plazo para la recepción de ponencias, cuyos resúmenes de no más de 500 palabras se recibirán hasta el 29 de octubre.

Los ejes temáticos son los siguientes:

  • Acoso y Otras Formas de Violencia en los Entornos Laborales.
  • Acciones de las Organizaciones Sociales y Sindicales para Erradicación de la Violencia Laboral.
  • Ciberviolencia.
  • Normatividad frente a la Violencia y el Acoso Laboral - Ratificación Convenio OIT No. 190.
  • Cultura Organizacional en las Propuestas de Prevención de la Violencia Laboral
  • Feminización, Precarización, Marginal, Discriminación y su Vinculación en el Violencia Laboral.
  • Factores de Riesgos Psicosociales del Acoso Laboral: Salud y Seguridad en el Empleo.
  • Prevención y Buenas Prácticas contra la Violencia en las Instituciones Educativas.
  • Políticas, Programas y Cultura de Paz para Prevenir y Erradicar la Violencia en el Trabajo y la Familia.
  • La Nueva Virtualidad en las Relaciones Laborales y la Violencia en el Trabajo: Teletrabajo, Desconexión, Digitalización, Nuevas Tecnologías.

martes, 28 de septiembre de 2021

RECONSTRUCCIÓN, RECONCILIACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN JOHAN GALTUNG

Johan Galtung
La propuesta de Johan Galtung de las tres “R” ya es
clásica, pero sigue siendo muy oportuna para la comprensión de los procesos de paz. Primero, señala que la paz en un camino, un proceso por construir que no termina con un alto al fuego, con una tregua o con un tratado de firma de paz. Más aún, considera estos actos como insuficientes e, incluso, engañosos. Tras la firma del tratado de paz puede darse inicio a nuevas formas de violencia, en la medida en que por debajo de la violencia directa y visible subsiste una violencia cultura y una estructural (conflicto, injusticia, contradicción).

Su marco analítico se articula en torno a su propuesta de las tres “R”:

• El problema de la Reconstrucción tras la violencia directa. Afronta los efectos de la violencia directa.

• El problema de la Reconciliación de las partes en conflicto. Aborda la violencia cultural.

• El problema de la Resolución del conflicto subyacente, mirando hacia la raíz. Acomete la violencia estructural. Propone tres niveles de análisis. El primero parte del triángulo ABC, en el que A representa actitudes/suposiciones; B las conductas y C la contradicción subyacente en el conflicto, el choque de objetivos de las partes, los temas de fondo, es decir, la raíz del conflicto. La violencia directa emerge de la violencia cultural y estructural. La primera es entendida como la suma de todos los mitos, de gloria y trauma y demás, que sirven para justificar la violencia directa. Mientras la violencia estructural “es la suma total de todos los choques incrustados en las estructuras sociales y mundiales, y cementados, solidificados, de tal forma que los resultados injustos, desiguales, son casi inmutables” (1998; 16). Afirma que la paz debe construirse en la cultura y en la estructura, no sólo en la «mente humana», en la medida en que todos los niveles del triángulo están integrados.

Triángulos de Galtung
El caso colombiano es emblemático, pues después del tratado de paz, llevado a cabo en 2015, la violencia directa se recrudece y asume nuevas formas. Casi 290 desmovilizados asesinados, más de 101 líderes y lideresas muertos/as en 2021, para un total de 1.225 desde la firma de paz. La violencia en las calles y en el campo se recrudece, mientras los procesos de reconstrucción, reconciliación y resolución de conflictos son frágiles y en algunos aspectos inexistentes. La desigualdad social como problema estructural no se aborda en la medida en que no se plantea una reforma agraria, una reforma laboral y el Estado siga siendo diezmado por los continuos procesos de privatización y corrupción; además de un Estado atado a la narcopolítica cuya propuesta de resolución de conflictos sigue siendo la cultura de la violencia. Sin embargo, emergen como actores políticos: los jóvenes, los movimientos étnicos y de mujeres cuya acción colectiva se orienta a la construcción de una paz como un derecho que sueña ser alcanzado bajo implementación de las tres “R”.


BIBLIOGRAFÍA

Galtung, Jo
han Tras la violencia, 1998, 3R: reconstrucción, reconciliación, resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de la guerra y la violencia. Departamento de Justicia, Economía, Trabajo y Seguridad Social y el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, y la Dirección General IA Derechos Humanos y Democratización de la Comisión Europea. País Vasco. https://www.transcend.org/#tri

martes, 21 de septiembre de 2021

COACHING Y CULTURAS EMPRESARIALES

Coaching, cultura empresarial
En su 
artículo 
recientemente publicado, Sergio Cardona, Carlos Revilla y María Trinidad Arqueros (2021) sostienen que el coaching a ejecutivos de empresas va más allá del individualismo. Sostienen que puede superar la relación diádica entre coaching (entrenador) y coachee (persona entrenada); y que, además, el coaching puede formar parte del equipo de trabajo de una organización resolviendo conflictos, por ejemplo.

Pero, bajo nuestro punto de vista, el paradigma y la práctica el coaching individualizador tiene un impacto indiscutible en la cultura de la empresa. Niega el conflicto entre capital y trabajo y desproblematiza la discriminación de género, edad, etnia, etc. El grito “tú puedes lograrlo” desacredita a las organizaciones sindicales como marco regulatorio y herramienta de lucha colectiva; al tiempo que facilita aún más el afianzamiento de cambios puestos en marcha hace décadas, tales como: la flexibilidad laboral, la flexibilidad horaria, el auge del trabajo autónomo o, incluso, la desalarización.

Nos preguntamos si el paradigma del coaching (inserto en tradiciones más amplias, como la energía positiva o el crecimiento personal) no es al capitalismo del siglo XXI lo que el fervor cristiano era a las diferentes formas de feudalismo en la Edad Media.

BIBLIOGRAFÍA

Cardona, S., Revilla, C. y Arqueros, M.T. (2021) Coaching ejecutivo más allá de la relación diádica: el problema del contexto y la cultura organizacionales. En: RECERCA, REVISTA DE PENSAMENT I ANÀLISI. ISSN electrónico: 2254-4135 – pp. 1-27 DOI: http://dx.doi.org/10.6035/recerca.5780

lunes, 13 de septiembre de 2021

LOS DILEMAS DE LA MERITOCRACIA, SEGÚN DUBET (II)

Meritocracia y discriminación
Damos continuidad a nuestra entrada anterior
relacionada con los dilemas planteados por François Dubet sobre la meritocracia.

El séptimo dilema es el de la medición y la percepción de los sujetos frente a la movilidad social. Según Dubet, los sociólogos razonan basados en los promedios, pero los actores sociales viven en distribuciones. Los sujetos piensan y evalúan su situación particular. Por un lado, salvo que se trate de los muy muy ricos o de los muy muy pobres, en general estamos en zonas más flotantes. Por otro, aunque no creamos en el mérito no se puede vivir sin cierta creencia en él. Cuando nos planteamos como iguales con respecto a los demás, indirectamente estamos obligados a creer, aunque sea un poco, en el mérito. Las personas entrevistadas por Dubet, a pesar de reconocer y vivenciar la situación de discriminación afirmaron: “No quiero explicar todo lo que me pasa a partir de la discriminación”. Por una razón muy simple: adherirse a esta explicación supone dejar de ser actor.

El octavo, la construcción social del pobre y el papel del Estado. El pobre como sujeto “vago, perezoso, que no se esfuerza”, encaja en el paradigma de sujeto no merecedor de la solidaridad colectiva, al no orientarse por el modelo meritocrático. Según Dubet existe un desprecio de clase porque hay valores falsos. “Es decir, el sistema económico fabrica a los pobres, y luego es necesario un sistema simbólico que justifique el hecho de que existen los pobres. Es lo que yo llamo un razonamiento-Marx. Lo que genera la constitución de grupos sociales” (2021:492).

Agregaríamos que el modelo meritocrático es un constructo individualizador, que carga sobre los sujetos la responsabilidad de su situación social, sin ningún énfasis en la acción colectiva para transformar las condiciones sociales, base fundamental para hablar de la supuesta meritocracia.

Por último, queremos cerrar con el llamado que hace Dubet a los sociólogos, frente a la imposibilidad de que la sociedad pueda domesticar el mercado: “En todo caso, puede que los sociólogos tengamos una responsabilidad ahí, que consiste en decir que la búsqueda de la igualdad en la redistribución es una ventaja colectiva muy importante, incluyendo una gran diversidad económica” (201:294).


BIBLIOGRAFÍA

Jorge Atria, 2021. Los dilemas de la meritocracia. Entrevista con François Dubet. Revista Mexicana de Sociología 83, núm. 2 (abril-junio, 2021): 475-494.

lunes, 6 de septiembre de 2021

LOS DILEMAS DE LA MERITOCRACIA SEGÚN DUBET

Dilemas de la meritocracia
Jorge Atria realiza una entrevista a François Dubet, reconocido sociólogo francés, por investigaciones como La experiencia sociológica (Gedisa), El trabajo de las sociedades (Amorrortu), El declive de la institución (Gedisa) y Repensar la justicia social: contra el mito de la igualdad de oportunidades (Siglo XXI Editores).

La conversación versa sobre los dilemas de la meritocracia. Uno de ellos es sobre su conceptualización. ¿Qué es la meritocracia? Señala la dificultad de conceptualizarla, porque mientras, por ejemplo, en Francia se presenta una competencia más escolar, sustentada en el Estado; en Estado Unidos toma la forma de una competencia más económica, más liberal. En este sentido, la meritocracia “es un principio incontestable, indefinible, y sin embargo, un principio del cual no podemos prescindir. No es posible descartar el mérito” (2021:477).

Un segundo dilema es el papel que juega el esfuerzo vs el mérito. En tanto los sectores populares señalan que su movilidad obedece al esfuerzo; la gente de arriba dice que es el talento y el esfuerzo. Pero todos y todas terminan adhiriéndose al principio meritocrático; aunque no se termine por creer en él, especialmente en sociedades en donde la desigualdad es vergonzosa.

Un tercero es: ¿Qué hay que priorizar: la igualdad de condiciones o el mérito? Alemania, por ejemplo, garantizó la igualdad de condiciones antes que el mérito, articulándolas. No es posible hablar del mérito sin considerar previamente unas condiciones que garantizarán la competencia. Por ello Dubet señala que la igualdad de condiciones obliga a establecer “cuál es la situación máxima de aquel que tiene el máximo de mérito, y cuál es la situación mínima para aquel que tiene menos mérito”. Esto supone garantizar al más débil, incluso carente de mérito, condiciones decentes. En las sociedades más igualitarias la movilidad social es mayor, refuerza la meritocracia. Aunque el ethos estadounidense del self-made man tiene una fuerte representación social.

El cuarto es la construcción de un sistema de igualdad de oportunidades asociado a políticas de discriminación positiva o acciones positivas. Es complicado hablar de meritocracia sin hablar de igualdad de oportunidades; pero ésta pasa por la mejora de las condiciones económicas, señala el autor.

El quinto, la credibilidad sobre la meritocracia. Aunque no se suele creer en ésta, es un sistema de justificación que al final los sujetos están obligados a asumir porque eso les permite comunicarse con los demás. Aún existe un importante porcentaje de personas, tanto de sectores populares como de clase alta que consideran que las personas más pobres son por flojera, por no querer esforzarse. Se justifican las desigualdades para negarles la igualdad a los demás.

El sexto dilema es la relación entre desigualdad social y discriminación. La discriminación se fundamenta en el principio de la igualdad jurídica: todos los individuos son iguales, todos son competentes, tienen igual mérito. La discriminación, de alguna manera, supone el triunfo de la igualdad, en la medida que para ser discriminado es necesario reconocer la igualdad en términos de méritos. Es el caso de la discriminación de género: una mujer ingeniera, con las mismas competencias puede ser excluida en favor de un hombre. Se discrimina a partir de un principio de igualdad. Pero si no se elige a la mujer porque está menos calificada, menos educada y es menos competente, entonces se trata de un problema de desigualdad social. No es un problema de discriminación, la discriminación supone igualdad.

Según Dubet la mayor parte de las desigualdades no se explican por la discriminación. La mayoría de las desigualdades se explican por la explotación económica. Si las personas tienen una baja remuneración es porque son explotadas, no porque son discriminadas. Ahora, si además la persona es negra y gana menos una blanca, entonces a esto se suma la discriminación.

Los orígenes de esta distinción se remontan al marxismo, que centra el problema en términos de igualdad social, en la sociología de las estructuras sociales, pues se parte de la existencia de desigualdades estructurales. Mientras la reflexión en torno a la discriminación está enmarcada en la discusión de la igualdad de oportunidades, la reflexión sobre la meritocracia, es un modelo liberal; incluso, conservador.

En la siguiente entrada continuaremos con los dilemas de la meritocracia presentados por Dubet.


BIBLIOGRAFÍA

Atria, Jorge, 2021. Los dilemas de la meritocracia. Entrevista con François Dubet. Revista Mexicana de Sociología 83, núm. 2 (abril-junio, 2021): 475-494.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

PARADOJAS DE LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA EN EL CONTEXTO DIGITAL

Imagen de Jone Martínez-Palacios
Durante algún tiempo hemos creído que el proceso de digitalización y las Tecnologías de la Información y la Comuniación (TIC) estaban facilitando una mayor participación en política. Pues bien, el análisis de la cuestión desde las ciencias sociales está poniendo todo esto en duda.

Dominique Cardon (2010) esbozó el concepto de esfera pública restringida, dentro de una lógica de ciudadanía liberal en la que las TIC posibilitan un fuerte proceso de individualización en el que cada persona se relaciona con las administraciones de manera fragmentada en el tiempo y acotada en píldoras. Sin poner, en ningún caso, en cuestión los ritmos y la estructura del poder.

Jone Martín-Palacios, desarrolla y amplía esas ideas a partir de una original investigación de orden cualitativo tomando documentos públicos ligados a las nuevas ideas de participación ciudadana. Nos resulta muy interesante el concepto de encauzamiento de la participación, que dibuja una participación política ligada a un diseño, una modelización y una nueva burocratización que despolitiza a los sujetos y los aleja de cualquier puesta en cuestión de las prácticas de dominación política. La burocratización se explica ligada a la estandarización de un modelo de gestión; a fórmulas orientadas al control de resultados; a una fuerte procedimentación jurídica; a fórmulas de abstracción y objetivación de la participación, cargadas de biopolítica; a la individualización y la ruptura de la lógica comunitaria; a la normalización de disposiciones morales; y a una sofisticación y profesionalización elitista de la participación política.


BIBLIOGRAFÍA

Cardon, D., 2010, La démocratie Internet, promesses et limites.Paris: Seuil-La République des idées.

Martínez-Palacios, J. 2021. “La burocratización neoliberal de la participación ciudadana en España”. Revista Internacional de Sociología 79 (2): e184. http://doi.org/10.3989/ris.2021.79.2.20.48

martes, 24 de agosto de 2021

SOS: PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD – DIVERSIDAD FUNCIONAL

Hoy queremos seguir dándole la palabra a nuestro querido amigo colombiano William López Gutiérrez, profesor universitario, que en su diversidad funcional quiere ser y hacer parte de la voz de personas de este colectivo. A continuación exponemos, como él señala:

“SILENCIOS, LO QUE NO SE DICE, ACTOS VEJATORIOS CONTRA LOS PACIENTES DIVERSAMENTE FUNCIONALES O PERSONAS EN SITUACIÓN DE DISCAPACIDAD: SOS

El siguiente trabajo es el resultado de unas entrevistas hechas a 20 personas en situación de discapacidad con consentimiento informado. Recoge algunas de sus demandas y formas de vivenciar su situación. Por ello el texto fluye entre los sentires y las demandas de este colectivo.

- Posibilitar el acceso al empleo a los diversos funcionalmente.

- Desplegar una política de terapias sexuales para las personas que tienen accidentes cerebrovasculares y otros. Por ejemplo, en España hay terapia sexual para diversos funcionales.

- La mayoría de enfermeras, los terapeutas, los familiares son excelentes cuidadores físicos pero no tienen los recursos psicológicos para descifrar las distintas emociones de nuestro colectivo: sus sueños, sus motivaciones, sus deseos de socialización, es decir, de encontrarse con el otro y sus ansias de comunicarse con el exterior. En general, hay un desconocimiento de los hábitos, de las formas de ser, sentir, valorar y actuar de las personas (no enfatizo en pacientes) diversas funcionalmente.

- Establecer terapias de rehabilitación no de mantenimiento: terapias de 50 minutos y no de 30 minutos para la recuperación de las personas diversas funcionalmente.

- Promover la educación pública y gratuita para las personas [CMLP1] diversas funcionalmente, especialmente becas para primaria, secundaria y universitaria. Por eso, es importante que las enfermeras aprendan computación, cuenten con experticia en tecnologías de la información, para auxiliar a las personas en situación de discapacidad. Implementar esta política sería un caso único y un importante avance a nivel mundial.

- Eliminar las barreras arquitectónicas en los lugares públicos que limitan el libre acceso a las personas en situación de discapacidad.

- Proponemos el diseño, la construcción y la asignación de viviendas provistas de dispositivos que faciliten la autonomía e independencia en su propio entorno.

- Lucharemos por el control de precios (y reducción del IVA) de los pañales, los medicamentos y las cremas. Combatiremos el poder de las grandes productoras y comercializadoras como Omnilife.

- Requerimos una atención interdisciplinaria (neurólogos, fisiatras, médicos, abogados, trabajadores sociales, psicólogas) orientada a rehabilitar, cuidar y defender los derechos de las personas diversamente funcionales.

- Apostar por una atención y cuidado biosocial, por ello es importante impartir a las enfermeras y terapeutas formación específica orientada a una mayor comprensión y empatía con las emociones, sueños, ilusiones, trayectorias laborales y rutinas de trabajo de las personas disfuncionalmente diversas.

- La mayoría de las enfermeras desconocen las más elementales normas o protocolos de bioseguridad para el paciente disfuncionalmente diverso. Por ejemplo, no subir la baranda de una cama cuando se voltea el paciente o llevar la silla de para atrás cuando la calzada está en bajada. Hacer un curso al respecto.

- Demandamos sensibilidad y profesionalismo en los procesos de empalmes entre el cambio de enfermera. Suele ser habitual que la enfermera antigua promueva una imagen negativa de la persona en situación de discapacidad, reproduciendo las malas prácticas biosociales por parte de la nuevo cuerpo de enfermeras/os.

- Usualmente las clínicas privadas, los hospitales públicos, las instituciones at home o homecare (hospitales en casa o salud domiciliaria) piden firma de consentimiento informado a los familiares sin considerar la capacidad de las personas en situación de discapacidad para autodeterminarse, muchas de ellas con facultades cognitivas plenas y con incapacidades motoras o físicas relativas. La norma internacional de la Organización Mundial de la Salud dice que se debe tener en cuenta primero a los pacientes, respetando su autonomía y libertad. Se debe garantizar su firma, vía digital o nuestras huellas dactilares. Es la forma de hacer respetar nuestros derechos. El no cumplimiento de esta norma internacional ha dado como resultado abusos y exceso de autoridad con los pacientes por parte de la mayoría de los familiares. Las personas diversas funcionalmente son tratadas como niños, violando su relativa autonomía y libertad; discriminados, pierden toda capacidad de decisión, no tienen ni voz ni voto, dejan de ser sujetos de derecho. No todos tenemos la suerte de estar en entornos familiares democráticos. Se olvida que el sujeto y las familias son una construcción social e histórica. Se requiere urgente una nueva política nacional. La norma internacional dice que el bienestar del paciente depende de sus ambientes socioeconómico y psicosocial. Además, violan el parágrafo 3 de la ley 100 de 1993 de Colombia, que indica que primero se debe escuchar a los pacientes en situación de discapacidad. No les importa lo que piensa o siente el paciente. Así está diseñada la política nacional. Los protocolos de salud son obsoletos. Casos como estos deberían ser tratados por la Secretaría de Salud municipal -El defensor del paciente-.

- Solicitamos compartir los poderes jurídicos de la administración de la pensión (sobre todo en procesos de interdicción) en un 60% para el paciente y 40% para el familiar; siempre que la persona en situación de discapacidad cuente con sus facultades mentales plenas e incapacidad motora relativa. Ello garantiza la relativa autonomía y bienestar emocional y psicológico del paciente mediante su firma dactilar o digital, como forma recursiva de comunicarse en determinadas situaciones. Por esta vía, se asegura el reconocimiento del paciente y respeto a sus proyectos de vida.

- La interdicción se justifica en casos de pacientes frontalizados (pierden toda capacidad cognitiva y motora física), alzhéimer, esclerosis lateral amiotrofia (ELA), entre otros.

- No suele haber coincidencia entre la percepción de los pacientes y la mayoría de los familiares respecto al quehacer de las enfermeras y terapeutas. Los avances físicos que observa el paciente no los observan los familiares.

- La percepción de los pacientes sobre sus gestos corporales o sonidos de la boca es distinta a la percepción de la mayoría de las enfermeras y familiares. Por eso, ponen en boca del paciente lo que jamás ha expresado o querido decir. Lo ideal es escucharlos, esforzarse por dilucidar sus sueños, sus formas diversas de comunicarse, de expresarse, de sentir, de pensar, de soñar, de desear y de actuar.

- ¿Qué hace un paciente en situación de discapacidad todos los días? Ve telenovelas, noticieros, lee libros, escribe documentos, entre otros, y se comunica con el computador, vía internet. Estos deberían ser espacios de comunicación, de intercambio, de diálogo. La sugerencia de enseñarles a leer las telenovelas y noticieros.

- Las empresas Administradoras de Riesgos Laborales (ARL) solo cubren los riesgos a las enfermeras cuando realizan tareas de acompañamiento de urgencias médicas. Todos los pacientes discapacitados tienen derecho a asistir a reuniones sociales y a gozar de un acompañamiento profesional.

- Por último, demandamos que los pacientes diversos disfuncionales o discapacitados ejerzan sus derechos políticos. Actualmente, en Colombia les está prohibido, constitucionalmente ser presidentes, así cuenten con apoyos.

Agradezco la confianza depositada de todas las personas que confiaron en mí para expresarme su sentir, y en especial a Andrés Astudillo, fisioterapeuta físico.


William López Gutierrez Williamlopezgutierrez57@gmail.com

lunes, 16 de agosto de 2021

¿DISCAPACIDAD O DIVERSIDAD FUNCIONAL?

Imagen de Javier Romañach en un cartel
En otras entradas hemos hablado sobre discapacidad y diversidad funcional. Queremos reflexionar sobre dicha conceptualización, que como toda conceptualización está en proceso de deconstrucción. Tal vez es uno de los ejemplos que mejor pueden ilustrar cómo los procesos de normalización lingüística encarnan violencia.

Desde la década del ochenta, en el esfuerzo por proveer de responsabilidad a la sociedad sobre la exclusión y marginalidad que vivencian las personas en situación de discapacidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece diferencias entre deficiencia, discapacidad y minusvalía.

Deficiencia: es toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica.

Discapacidad: es toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano.

Minusvalía: es una situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o de una discapacidad, que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso (en función de la edad, el género y factores sociales y culturales) (OMS, 1980).

Gráficamente, podríamos ilustrar que una persona que pierde la vista posee una deficiencia que se traduce en una discapacidad visual como es el hecho no poder ver, y a su vez una minusvalía al tener mayores dificultades para acceder al mercado laboral o afectivo -esta sería la dimensión social-.

Bajo esta clasificación, no toda deficiencia conlleva una discapacidad ni, por tanto, una minusvalía, hecho en el que inciden las medidas compensatorias y adaptativas de orden social que encaminadas a reducir la situación desventajosa. Esta clasificación permite aclarar cómo una deficiencia puede provocar una ausencia de capacidad en una actividad o situación determinada y no necesariamente en todas. Era una forma de atajar los procesos de exclusión y marginación social que le sobrevenían a estos colectivos, visibilizando la responsabilidad de los campos político, social y familiar. De ahí que existiera el matiz de personas en situación de discapacidad para distanciarse del paradigma individual, que históricamente ha lastrado al colectivo.

No obstante, esta conceptualización no ha logrado borrar el estigma social asociado a este tipo de clasificación social. Hablar de discapacidad sigue suponiendo hablar de exclusión social, por el estigma asociado a la “rareza”, que singulariza negativamente la posición del individuo frente a lo valorativo (Anisi et al., 2003, p. 13). La situación de “rareza” vinculada a la discapacidad lleva a una serie de desventajas sociales y laborales que persisten en el tiempo (López y Seco, 2005). El estigmatizado es un ser desacreditado, no posee crédito social, tiene una indeseable diferencia. Los individuos que prescriben y ejecutan el alejamiento del estigmatizado se llaman a sí mismos normales, los normales humanos, puesto que esos otros, los no normales, no son completamente humanos (Goffman, 1980).

Por ello, desde 2005 el Foro de Vida Independiente viene adelantando esfuerzos por distanciarse de la clasificación binaria: normal/anormal precedente (Romañach y Lobato, 2005).

Primero, destacan la violencia ejercida en toda clasificación, por la arbitrariedad que ella supone. Por ejemplo, si la gran mayoría de las personas no pudieran ver, posiblemente lo normal sería no tener vista, y lo anormal tenerla. Todos los dispositivos sociales y tecnológicos estarían orientados a normalizar esta situación. Posiblemente los ordenadores no tendrían pantalla, ni habría televisión y se desarrollarían otros dispositivos a la par que otros sentidos ganarían presencia social (el olfato, el tacto o el gusto, por ejemplo).

Segundo, todos los hombres y mujeres funcionan de manera diversa, poseen funcionalidades diversas. Por ejemplo, me dirijo al supermercado ayudado con una silla o con mis propias piernas o con una prótesis. La función es la misma: transportarnos, pero diversa. “La diversidad funcional se ajusta a una realidad en que la persona funciona de manera diferente o diversa de la mayoría de la sociedad. Este término considera la diferencia del individuo y la falta de respeto de las mayorías, que en sus procesos constructivos sociales y de entorno, no tienen en cuenta esa diversidad funcional” (Romañach y Lobato, 2005:325)

Tercero, proponen una nueva clasificación social: hombres y mujeres con diversidad funcional. Diversidad entendida como riqueza, no como déficit, como “rareza”.

Cuarto, resaltan las diferencias porque es una realidad, pero lo hacen en positivo. Destacan con orgullo la diferencia a la vez que encuentran en la diferencia su dignidad como personas.

Quinto, lo que une al colectivo no es su diversidad interna, sino la discriminación social que diariamente sufren tanto mujeres como hombres por su específica diversidad funcional.

Sexto, la solución a la discriminación y exclusión social pasa por dar respuesta de manera diversa y específica a cada colectivo: diversidad funcional visual, diversidad funcional auditiva, diversidad funcional física, diversidad funcional orgánica, diversidad funcional mental, diversidad funcional intelectual, entre otras.

Algunas asociaciones que luchan por la inclusión social de estos colectivos se niegan a asumir esta nueva clasificación porque opaca la diferencia con el resto de personas. No colocar el acento en la discapacidad supone no visibilizar de manera suficiente los procesos de marginación y exclusión de estos colectivos y en esa medida desdibuja la lucha entorno al despliegue de acciones afirmativas o de discriminación positiva.

Distanciarse de los procesos de normalización que encierran las categorías binarias normal/anormal es una reflexión que hay que adelantar, es una lucha por la deconstrucción del significante y significado entorno a la discapacidad que se presenta en los campos social, político y académico.


BIBLIOGRAFÍA

Anisi, D., Fernández, G., García, C., Malo, M., Pita, C. y Torregrosa, R. (2003). Análisis económico de la exclusión social. Madrid: Documentos CES - Consejo Económico y Social.

Goffman, E. (1980). Estigma. La identidad dete- riorada. Buenos Aires: Amorrortu.

López Pino, C.M. y Seco Martín, E. (2005). Discapacidad y empleo en España: su visibilidad, Innovar 15 (26 ), 59-72.

Romañach, J. y Lobato, J. Diversidad funcional: nuevo término sobre la lucha por la dignidad del ser humano. Comunicación y discapacidades.

lunes, 9 de agosto de 2021

CONFESIONES DE UN INTERDICTO (I)

William López Gutiérrez
Hemos publicado varias entradas sobre la interdicción, y en esta oportunidad nos gustaría dar a conocer el sentir de nuestro entrañable amigo colombiano, William López Gutiérrez, profesor universitario; quien es interdicto por su situación de discapacidad y aunque no puede hablar sí puede comunicarse con nosotros y expresar su sentir sobre esta problemática.

Aprovechamos para trasmitir sus ideas:

“Algunas amigas y amigos suelen preguntarme ¿cómo estoy? Les respondo: soy FELIZ, todos saben que la política (no oficial) está en mi ADN, excepto por el lunar negro, la interdicción o inhabilidad, que data desde el medioevo, pensada como de origen divino. Hoy, se eliminó en Colombia (Ver internet). Existen 3 modelos de interpretación en nuestro país: 1) El religioso 2) El médico 3) El social.

La interdicción realmente fue un autogol, por desconocimiento de la norma, niega derechos civiles y políticos. La abogada que lleva el caso de la interdicción, no nos advirtió de los peligros y negaciones que traería la inhabilidad, solo le preocupa recibir los honorarios, es lo que llamo abogada mercenaria o simplemente no sabía o tiene una concepción conservadora del derecho (no tiene formación epistemológica, desconoce la historia social de sus “clientes”, no es interdisciplinaria y desconoce la historia de la interdicción).

- Mientras tanto, avanzo en el conocimiento básico de la computación.

- En el juicio de la interdicción, a nuestro parecer, hubo varias fallas procedimentales, el psiquiatra nunca tuvo comunicación conmigo, a sabiendas que me contactaba con un tablero de comunicación y el juez de familia jamás me llamó a la audiencia. Eso se llama discriminación. Para él, nosotros no existimos. La idea es pedir la anulación de la sentencia de interdicción o inhabilidad y exigir un poder de responsabilidad compartida. Suponemos que los derechos civiles y políticos, no prescriben.

Lo primero que nosotros sentimos, las personas en situación de discapacidad, es la pérdida de independencia. La incapacidad para decidir. Dependemos de otros, que no nos consultan, ni siquiera no nos tienen en cuenta y oyen. Para que nos oigan, tenemos que reaccionar, enojarnos, si es el caso. Algunas veces somos tratados como objetos, otras como sujetos, depende de quién o quiénes y en qué circunstancias.

La interdicción se justifica cuando el paciente pierde el 100% de sus facultades cognitivas y motoras (físicas), como los pacientes frontalizados (con lesiones cerebrales severas), los que están en la última etapa del Alhzeimer y los que sufren de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad degenerativa, poliomielitis aguda, reitero.

Además, te digo que vivir amarrado a una cama y a una silla, te cambia la forma de ver el mundo, es diferente a sus congéneres. Cualquier detalle importa: oímos, vemos, olfateamos, intuimos, razonamos, discrepamos, procuramos consensos, a veces requerimos ser diplomáticos, tratar al otro con guantes de seda, vemos noticias en televisión, vemos telenovelas (en mi caso, históricas y brasileñas) leemos los correos que han llegado diariamente, participamos en plataformas digitales. Somos hipersensibles y obsesivos.

Caemos en cuenta 
que gozamos de una pluri-capacidad (Todos tenemos diferentes capacidades) y no una discapacidad, para transformar contextos o situaciones. Gran parte de la gente, la mayoría de las familias, médicos, psiquiatras, neurólogos, instituciones especializadas en nuestros casos, salud domiciliaria o homecare, no ven esto.

- Los psiquiatras, los médicos y las instituciones especializadas sólo piden exámenes clínicos (tomografías, resonancia magnética, rayos X, etc...), se olvidan de la historia laboral, antecedentes familiares y del contexto social e histórico del paciente.

- Peor aún, el mismo paciente no requiere y exige de bioseguridad.

- Algunas amigas o amigos se esfuman, desaparecen. Es un trago amargo que tenemos que saborear.

- Los médicos y psiquiatras, creen suficiente con mandar pastas (es lo que promocionan las EPS), eso se llama determinismo biológico.

- Los centros geriátricos, también discriminan. Sólo atienden bien a los adultos mayores, cuyos familiares pagan.

- No sólo existe la discriminación racial. También, la hay contra los diversos funcionales (personas en situación de discapacidad), adultos mayores pobres y mujeres (machismo, feminicidio, desigualdad de género por salarios, entre otras discriminaciones).

- Entre tanto, seguiré con otros y otras, de manera testaruda, en la odisea de ir explorando conjuntamente, la viabilidad de una política alternativa, entre otras. Como dice Patricia Botero Gómez: “si una puerta se cierra, abrimos otra puerta”.

William López Gutiérrez
williamlopezgutierrez57@gmail.com

lunes, 2 de agosto de 2021

DE LA INTERDICCIÓN A LA RESPONSABILIDAD COMPRATIDA

Derribar la interdicción es considerar que las personas en situación de discapacidad o diversidad funcional son sujetos de derechos civiles y políticos, pero en tanto se den una serie de condiciones estipuladas no sólo por el marco jurídico sino por la acción social.

En este proceso de homogenización de la norma, en donde los diferentes países muestran disposición a legislar para proteger a sujetos invisibilizados; sujetos carentes de voz, que sólo han sido escuchados cuando colectivamente -junto con sus familias-, han roto su silencio, cuando se han movilizado y expresado que ellos, como los otros, son seres humanos; y en el marco de su diversidad y ataduras físicas son sujetos con capacidad para autodeterminarse.

Si bien, en un número importante de países las personas interdictas reciben algunos apoyos, el derribo de la interdicción apunta, entre otros aspectos, a:

- Reconocer la autonomía, la autodeterminación y la voluntad de las personas en situación de discapacidad para decidir sobre su propia vida, como sujetos de derechos civiles y políticos.

- Previo un dictamen de los campos médico y jurídico, determinar el grado de discapacidad de los sujetos y proceder a autorizar una responsabilidad compartida.

- Establecer la responsabilidad compartida. La voluntad de la persona en situación de discapacidad debe ser considerada en el momento de determinar con quién ha de compartir la responsabilidad.

- Decretar que la voluntad y los deseos de las personas en situación de discapacidad deben ser considerados en todas las actividades cotidianas vinculadas al goce de la vida misma, al cuidado y administración de los bienes; previo dictamen del juez, quien determinará qué actividades puede desarrollar solo y en cuáles necesitará ayuda. Es decir, establecer los espacios en los cuales son plenamente autónomos y en qué situaciones requieren de apoyos o una responsabilidad compartida.

- Eliminar del ámbito de la discapacidad, no solo la tutela, sino también la patria potestad prorrogada y la patria potestad rehabilitada, figuras muy rígidas, poco favorables a la promoción de la autonomía de las personas adultas en situación de discapacidad. Además, esto cuestiona que los progenitores sean siempre las personas más adecuadas para favorecer que el hijo adulto con discapacidad logre adquirir el mayor grado de independencia posible y se prepare para vivir en el futuro sin la presencia de sus progenitores, dada su previsible supervivencia.

- Desplegar una serie de apoyos (económicos y de cuidado) para garantizar la autonomía de las personas.

- Priorizar el principio de correspondencia, es decir, los apoyos que se presenten para tomar decisiones deben ser acordes con la situación específica de cada persona.

- Derribar las barreras comunicativas. Respetar las diversas formas de comunicación de estos colectivos, por ejemplo, el lenguaje de señas, la visualización de textos, la comunicación táctil, el braille, los macrotipos, los sistemas auditivos, el lenguaje sencillo, los medios de voz digitalizada, así como el lenguaje escrito, entre otros; considerando los apoyos brindados por los avances en la tecnología de la información y de la comunicación.

- Avanzar en la restitución de los derechos políticos, como elegir y ser elegido.

La preocupación centrada en los temas patrimoniales debe dar paso al modelo del cuidado para el ejercicio de la curatela, considerando la situación particular, la singularidad de los sujetos, sus historias personales, sus sueños y luchas, las cuales transcurren muchas veces en soledad y silencio. “Todas las personas, y en especial las personas con discapacidad, requieren ser tratadas por las demás personas y por los poderes públicos con cuidado, es decir, con la atención que requiera su situación concreta” (Proyecto de Ley 121/000027, 2020:4).

Pero no basta un proceso de homogenización de la norma, para que ésta tenga efectos sobre la vida de los sujetos es necesario convertir esta situación en un problema social, lo que supone una tarea de reconocimiento y de legitimación, y en este caso particular de institucionalización de la norma (Lenoir, 1993).

Por ello amerita avanzar en estudios que indaguen sobre este problema. Por ejemplo:

- ¿en qué medida los sujetos en situación de interdicción conocen este marco de oportunidad legislativa?

- ¿Cuentan con apoyos materiales e intelectuales para hacer valer sus derechos?

- ¿Qué garantías reales han desplegado los diversos gobiernos para garantizar el derecho a la autodeterminación, a la autonomía, a la no discriminación y libre desarrollo de la personalidad de las personas en situación de discapacidad?

- ¿Cuál es la eficacia de la aplicación de la Ley? Son conocidos los largos y kafkianos procesos de orden procedimental de tipo administrativo y legislativo que suelen restar eficacia de la ley.

- ¿En qué medida los apoyos reconocidos por la ley llegan a las personas en situación de discapacidad?

- ¿Cómo funciona el trato personalizado establecido en los diversos sistemas legislativos, en cuanto al reconocimiento de la voluntariedad de los sujetos y la gestión de los apoyos?

En fin, son preguntas a investigar cuyo desarrollo contribuiría a visibilizar esta problemática y a la institucionalización de la ley, siempre y cuando cuente con procesos de movilización social, porque “el derecho funciona cuando se reclama”. Además, todos y todas no estamos exentos de ser sujetos interdictos, porque todas/os avanzamos en edad y esta situación nos pone en el filo la interdicción: de convertirnos en sujetos despojados de derechos civiles y políticos.


BIBLIOGRAFÍA

Boletín Oficial de las Cortes Generales, Congreso de los diputados, 2020. 121/000027 Proyecto de Ley por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica. España.

Lenoir, R. (1993). Objeto sociológico y problema social. En: Lenoir, R., Merllié,D. y Pinto, L., Introducción a la práctica sociológico (pp. 57-101). México: Siglo XXI Editores.

lunes, 26 de julio de 2021

DIVERSIDAD FUNCIONAL E INTERDICCIÓN

Representación de la interdicción
La lucha de los colectivos en situación de discapacidad o diversidad funcional por derribar la interdicción a la que buena parte de sus afiliados han estado sometidos parece tener resultados positivos como muestra el acuerdo logrado en la Convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, llevado a cabo 13 de diciembre de 2006, en New York. Tratado internacional que en su artículo 12 demanda que las personas en situación de discapacidad tienen capacidad jurídica en igualdad de condiciones con las demás en todos los aspectos de la vida, y obliga a los Estados Partes a adoptar las medidas para proporcionar apoyos a las personas en situación de discapacidad para el pleno ejercicio de su capacidad jurídica.

Este marco internacional ha generado un proceso escalonado de homogenización de la norma en los diversos países iberoamericanos. En España se da inicio con la Ley 26/2011, llamada precisamente de adaptación normativa a la Convención internacional sobre los derechos de las personas en situación de discapacidad. La reforma continuó con una serie de modificaciones en el campo civil e, incluso, penal, hasta la más reciente Ley Orgánica 1/2017 y su proyecto de Ley 121/000027 de 2020, que garantiza el derecho de sufragio de todas las personas con discapacidad.

Para el caso colombiano, se promulgó la Ley 1996 de 2019, orientada a reformar legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica. Similares acciones las realiza previamente Perú con su Decreto Legislativo Nº 1384/2018; y México en 2013.

Pero ¿qué es la interdicción? Es el procedimiento civil por el cual se determina que una persona no cuenta con las capacidades intelectuales o volitivas para autodeterminarse, para el ejercicio de su autonomía, para tomar sus propias decisiones; es decir, no se le respeta el derecho a equivocarse, a la independencia y libre desarrollo de su personalidad conforme a su voluntad, deseos y preferencias.

Esto le supone una muerte civil y política a los sujetos al despojarlos de sus derechos. Por ejemplo, una persona interdicta no puede administrar sus bienes, ni realizar un contrato laborar, ni abrir una cuenta bancaria, ni decidir si contrae o no nupcias o ser madre. Tampoco puede ejercer su derecho al voto y mucho menos ser elegido/a.

Esta muerte civil y política desencadena en una muerte social de las personas al atentar contra los principios fundamentales que rigen los derechos humanos como son: la dignidad, la autonomía, la primacía de la voluntad y preferencia de los sujetos, la no discriminación, la accesibilidad e igualdad de oportunidades.

Este despojo de la autonomía y autodeterminación de los sujetos los priva del goce de los derechos humanos, los extrae de la sociedad y los deja a manos de los cuidadadores de bienes; exponiéndolos, en algunos casos, a la soledad o a estar a la libre disposición de las personas o instituciones cuidadoras.

Pero ¿qué supone derribar la interdicción? En la próxima entrada ahondaremos sobre ello.


BIBLIOGRAFÍA

Boletín Oficial de las Cortes Generales, Congreso de los diputados, 2020. 121/000027 Proyecto de Ley por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica. España.

Departamento Administrativo de la Función Pública, 2019, Ley 1996, Colombia.

Diario Oficial el Bicentenario, El PeruanoDecreto, 2018, Acto Legislativo Nº 1384, Perú.

martes, 20 de julio de 2021

RACIMOS DE DERECHOS EN ELINOR OSTROM

Imagen de la autora sueca
Hoy continuaremos con el uso de los bienes en común
propuesta por la corriente liderada por Elinor Ostrom, quien durante más de medio siglo, abanderó, junto con otros grupos de investigación, la propuesta de la gobernanza de “bienes comunes”,

Un recurso de uso común puede ser poseído y manejado como propiedad gubernamen­tal, privada, comunal, o no ser poseído por nadie. Schlager y Ostrom (1992) retoman los trabajos de Commons [1924, 1968), vinculados a la conceptualización de “racimos” de derechos. A través del meta-análisis de los estudios de caso identificaron cinco formas de derechos de propiedad que los usuarios de un recurso pueden acumular: 1. Acceso: el derecho a entrar en una propiedad específica; 2. Cosecha: el derecho de cosechar productos determinados de un recurso; 3. Manejo: el derecho de transformar el recurso y regular los patrones internos de uso; 4. Exclusión: el derecho a decidir quiénes tienen de­rechos de acceso, uso o manejo; y 5. Alienación: el derecho a alquilar o vender cualquiera de los anteriores derechos. Actualmente, el de derechos como racimos es un concepto ampliamente aceptado (Ostrom, 2014: 31).

Resultado de sus múltiples investigaciones, la autora identifica un conjunto de principios para alcanzar una buena gobernanza de los recursos de uso en común:

1. Establecer límites entre los usuarios legítimos y los no usuarios.

2. Delimitar los recursos de uso en común respecto a otros sistemas socioecológicos mayores.

3. Considerar las condiciones locales: las reglas de apropiación y provisión deben ser congruentes con las condiciones sociales y ambientales locales.

4. Establecer arreglos de elección colectiva: propender por la participación de la mayoría de los individuos afectados por el régimen de regulación de un recurso.

5. Instituir sistemas de monitoreo a todo nivel de forma participativa.

6. Establecer sanciones graduadas: las sanciones al incumplimiento de las reglas empiezan siendo bajas, pero se tornan más fuertes ante el incumplimiento repetitivo de la regla.

7. Instituir mecanismos de resolución de conflictos.

8. Propender por la institucionalización de los derechos: los derechos de los usuarios locales para elaborar sus propias reglas deben ser reconocidos por instancias superiores de gobierno.

9. Configurar empresas anidadas: en el evento de grandes recursos comunes, éstos deben ser organizados y gestionados en varios niveles, considerando la participación de las comunidades bases locales.

Los estudios mostraron que muchas predicciones de la teoría convencional de la acción colectiva no se sostienen. La cooperación es más elevada que la predicha; la comunicación, las charlas breves aumentan la cooperación a la vez que los sujetos establecen reglas sancionadoras para los no cooperadores. No obstante, los experimentos muestran también diversidad motivacional en relación con las decisiones sobre el nivel de cosecha y contribución y sobre la aplicación de las sanciones. Por ejemplo, un estudio en Colombia arrojó que los sujetos aumentaban sus niveles de extracción de recursos en relación con los resultados obtenidos cuando se permitía comunicación “cara a cara” y no se imponía ninguna sanción.

Para el caso de Nepal, los sistemas manejados por los campesinos presentaron mayor posibilidad de cultivar más arroz, distribuir agua de manera más equitativa y dar mayor mantenimiento a sus sistemas de irrigación que los sistemas gubernamen­tales. Manteniendo constantes las variables relevantes, encontraron que mientras el desempeño de los sistemas de irrigación de los campesinos era variable, pocos de ellos se desempeñaban tan mal como los sistemas del gobierno.

Otras de las grandes conclusiones de los estudios es la importancia de la construcción de relaciones de confianza. No se trata simplemente de que los individuos adopten normas, sino también de la estructura de la situación, que genera información sobre las conductas probables de los otros como personas confiables que actúan con base en reciprocidad, que pueden asumir los costos que les corresponden en la supe­ración de un dilema. En algunos contextos, es posible ir más allá del supuesto de los individuos impotentes para superar situaciones de dile­mas sociales (Ostrom, 2014:49).

En conclusión, considerar la participación de las comunidades en los procesos de uso de bienes comunes es una apuesta en positivo como mecanismo de gobernanza, especialmente cuando los estados no apuestan de manera decidida por una política de protección ambiental, de desarrollo sostenible y de garantía de derechos a la ciudadanía. Desde las comunidades emergen formas de vida y de gestión alternativas a las propuestas del estado, distantes de la lógica neoliberal propia de la racionalidad dominante. La gobernanza comunitaria no es sinónimo de ineficacia, tal como lo demuestran los múltiples estudios de Ostrom.


BIBLIOGRAFÍA

Commons, John R. ([1924] 1968). Legal Foundations of Capitalism. Madi­son: University of Wisconsin Press.

Ostrom, Elinor, 2014. Más allá de los mercados y los Estados: gobernanza policéntrica (conferencia). Revista Mexicana de Sociología 76, núm. especial (septiembre, 2014): 15-70.

Schlager, Edella, y Elinor Ostrom (1992). “Property-rights regimes and natural resources: a conceptual analysis”. Land Economics 68 (3): 249-262.