domingo, 5 de abril de 2020

OBJETIVACIÓN Y ANCLAJE DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES

En nuestra anterior entrada, señalamos que las representaciones sociales (RS) suponen dos procesos, uno de objetivación y otro de anclaje. 


La objetivación es el proceso de transformación de conceptos abstractos en experiencias concretas. La objetivación permite que lo invisible se torne en perceptible. Según Jodelet (1984, cit. Araya, 2002) ésta implica tres fases:

  • la construcción selectiva,
  • el esquema figurativo y

En cuanto al esquema figurativo, el discurso se estructura y objetiviza en un esquema de pensamiento, sintético, condensado, simple, concreto, formado con imágenes vividas y claras, es decir, las ideas abstractas se convierten en formas icónicas. Una imagen nuclear concentrada, con forma gráfica y coherente que captura la esencia del concepto, teoría o idea que se trate de objetivar. 


Mientras la naturalización supone la transformación de un concepto en una imagen, la cual pierde su carácter simbólico arbitrario y se convierte en una realidad con existencia autónoma. 

En cuanto al proceso de anclaje, éste permite incorporar lo extraño -lo que crea problemas- en una red de categorías y significaciones, por medio de dos modalidades: 

  • Inserción del objeto de representación en un marco de referencia conocido y preexistente, 
  • Instrumentalización social del objeto representado, es decir, inserción de las representaciones en la dinámica social, haciéndolas instrumentos útiles de comunicación y comprensión.
La RS, por un lado, es un proceso porque implica una forma particular de adquirir y comunicar conocimientos. Por otro lado, es un contenido porque brinda una forma particular de conocimiento, que constituye un universo de creencias en el que se distinguen tres dimensiones:
  • la actitutud
  • la información y
  • el campo de representación (Moscovici, 1979:39).



La actitud consiste en una estructura particular de la orientación en la conducta de las personas, cuya función es dinamizar y regular su acción. Es la orientación global positiva o negativa, favorable o desfavorable de una representación. 

La información es la organización de los conocimientos que tiene una persona o grupo sobre un objeto o situación social determinada. 

El campo de representación se organiza en torno al esquema figurativo o núcleo figurativo que es construido en el proceso de objetivación. Refiere a la ordenación y a la jerarquización de los elementos que configuran el contenido de la RS. Se trata concretamente del tipo de organización interna que adoptan esos elementos cuando quedan integrados en la representación. 

La teoría del esquema figurativo tiene importantes implicaciones para el cambio social. En efecto, las actuaciones tendientes a modificar una representación social no tendrán éxito si no se dirigen prioritariamente a la modificación del esquema, puesto que de él depende el significado global de la representación. 

En síntesis, según Moscovivi, conocer o establecer una RS implica determinar: 

  • qué se sabe (información),
  • qué se cree
  • cómo se interpreta (campo de la representación) y
  • qué se hace o cómo se actúa (actitud).

El marco analítico de las RS puede ser útil para reflexionar sobre el cambio social que se está construyendo de manera silenciosa, sin un proceso de reflexividad colectiva que incluya a todas y a todos desde su otredad. 



BIBLIOGRAFÍA

Araya Umaña, Sandra (2002). Las representaciones sociales: ejes teóricos para su discusión, Cuadernos de Ciencias Sociales Nº127, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), sede académica, Costa Rica. 

Moscovici, S. (1979). El psicoanálisis, su imagen y su público. Buenos Aires, Argentina: Huemul S.A.

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